Crítica: “Transformers: El lado oscuro de la luna”

Michael Bay nos presenta la última entrega de Transformers que va a dirigir y se ha encargado de promocionarla tan bien que casi nos creemos que es un espectáculo nunca antes visto y disfrutable 100%. Desde luego los trailers no dejaban lugar a dudas; Nos dejaron literalmente sin respiración. Y es que si algo tiene Bay es que sabe rodar las escenas de acción y manejar los efectos especiales como nadie. El “engaño” está en que las escenas del trailer se encuentran TODAS en la última hora de metraje. La primera hora y media es un pequeño suplicio con sólo una setpiece que nos despierte. Bueno, en honor a la verdad, tampoco aburre tanto esa primera parte pero está claro que 25 minutos se podrían haber eliminado sin miramientos y habría quedado una película de casi dos horas bastante más… agradecida.

No podemos pedirle peras al olmo y tampoco que las películas de Transformers tengan una profundidad aplastante pero sí que debemos exigir un mínimo de sentido a la historia que nos quieren contar y unos personajes mínimamente trabajados. Pues bien, Ehren Kruger, después de haberse reído en nuestra cara escribiendo la segunda parte de la saga, vuelve en “El lado oscuro de la luna” a marear la perdiz extendiéndose con una trama que realmente no daba para tanto tiempo y a plagar el guión de frases insulsas.

Respecto a los personajes la cosa sigue más o menos igual; Sam sigue siendo un chulo follapavas que va de guay después de haber salvado al mundo dos veces, por eso apenas le cuesta dos segundos ligarse a la nueva chica de la saga. Este nuevo carácter es el mayor error de Transformers ya que si con algo podía identificarse la gente es con ese protagonista de la primera parte, un friki que está enamorado del pivón de turno con el que no tiene ninguna posibilidad. Ahora, como digo, es muy diferente y yo personalmente no lo soporto.

Los de Josh Duhamel y Tyrese Gibson siguen con su rollo del ejército, esta vez con escenas más acertadas y entretenidas (porque la parte de Egipto de la segunda es un auténtico truño, por mucha acción que haya). Y Rosie Huntington-Whiteley consigue que nos olvidemos de Megan Fox y su aspecto de kinki buenorra en dos segundos. Como actriz no podemos esperar mucho pero llega al mínimo, algo que no todas las modelos podrían decir (¿Le habrá dado clases Jason Statham? XD).

Conclusión: Nunca he sido seguidor del mundo Transformers, por eso no sé si la nula profundidad de la trilogía creada por Michael Bay es culpa del director o por el contrario nunca ha habido demasiado donde rascar en la historia de los juguetes de Hasbro. Sea como sea yo creo que la cuarta parte, que por supuesto se va a hacer, necesita un cambio radical. Ya se están empezando a cocer los rumores. Los primeros apuntan a David Yates como nuevo director (el dinero que han hecho las últimas cuatro entregas de Harry Potter lo avalan) y nada más y nada menos que Jason Statham como nuevo protagonista (Shia tampoco quiere repetir). Ambos podrían darle un toque más oscuro (algo que pide a gritos la saga). Yo con estos dos involucrados en el proyecto iría al cine mucho mucho más animado, la verdad…

¿Qué podemos esperar de “Transformers: El lado oscuro de la Luna”? Pues una tercera parte que simplemente es otra aventurilla más del grupo de robots gigantes. Es la más catastrofista y está claro que la más espectacular pero no cierra nada, todo queda más o menos igual que estaba, con algunos buenos y malos menos pero sin muchos cambios, confirmación de la mediocridad del guión. Pese a todo es entretenida  y sólo por ver algunas setpieces realmente merece la pena pagar la entrada, lo reconozco (la escena del edificio por ejemplo es una auténtica maravilla). Y por cierto, el que Bay haya tenido que rodar en formato 3D ha beneficiado a todos ya que se ha ralentizado bastante el estilo videoclipero y podemos disfrutar de algunas escenas geniales a cámara lenta.

Nota: 5,7