Rincón de Lectura: “Todo oscuro, sin estrellas” – Stephen King

Ayer mismo me terminé “Todo oscuro, sin estrellas” lo penúltimo de Stephen King, ya que acaba de publicar nueva novela, “22/11/63” (con este hombre es un no parar). He de decir que después de la pequeña decepción que me supuso “Después del anochecer” me ha sorprendido gratamente esta colección de novellas (escritos más largos que un relato y menos que una novela). Como el mismo King subraya, son historias de gente ordinaria en situaciones extraordinarias pero bajo un trasfondo de lo más oscuro y asfixiante. Paso a comentaros brevemente una por una:

1922. Un granjero asesina a su esposa con la ayuda de su hijo ya que esta quería vender unas tierras de su propiedad adyacentes a la granja familiar. Pero lo peor está por llegar ya que después del cruel y torpe asesinato vienen los remordimientos, el rencor y las consecuencias que todo esto conlleva. “1922” está escrito en forma de diario o más bien, la confesión del protagonista. Es el más largo de los cuatro y uno de los que mejor consigue plasmar esa angustia, esa sensación de caer en un hoyo cada vez más profundo, mientras nos enteramos de los terribles sucesos que les van sucediendo a los protagonistas. Es un buen comienzo ya que nos da una idea de lo que nos espera después y atrapa de forma casi alarmante.

Camionero grande. Una escritora de novelas de misterio sufre una terrible violación y posterior intento de asesinato por parte de un camionero que, aparantemente, se detenía para ayudarla a reparar un pinchazo. Había leído que la escena de la violación era demasiado cruda o desagradable pero qué va, nada a lo que Stephen King no nos tenga ya más que acostumbrados. Lo “peor” o más escalofríante del relato son un par de giros que acentúan el espíritu o leit motif del libro: La oscuridad que es capaz de albergar el ser humano en determinadas circunstancias. Me gustó mucho la parte “La extraña que hay en ti”, tan parecida a la película de Jodie Foster que el autor lo reconoce haciendo varios guiños a ella (y a otras del mismo género), con ese aire desenfadado y natural que tanto nos gusta de él. La historia de Tess engancha desde la primera línea hasta la última. Me ha parecido la mejor junto a “Un buen matrimonio”.

Una extensión justa. Trata sobre un hombre enfermo terminal al que se le da la oportunidad de tener una extensión de vida de mínimo 15 años a cambio de pasarle su dosis de desgracias a otro. Éste tercer escrito es el que menos me ha gustado y el que más ganas tenía de terminar mientras lo estaba leyendo. La indiferencia de Streeter mientras ve lo que le está haciendo, no sólo al hombre que odia sino a sus más allegados, me pareció surrealista y bastante agobiante. Además el autor aporta demasiados datos soltados como cañonazos, uno detrás de otro. Yo desde luego no podría hacer algo así…

Un buen matrimonio. En la historia que sirve para cerrar el libro,  el autor se pregunta cómo actuaría uno al descubrir que su pareja es un asesino en serie. Una vez más se pone de manifiesto lo que el ser humano es capaz de ocultar a los demás, incluso a la pareja con la que has convivido varias décadas y de la que has llegado a conocer todo tipo de detalles y pequeñas manías. Esto último se retrata de forma magistral en una breve introducción. “Un buen matrimonio” me ha parecido brillante y sumamente interesante, con su dosis de tensión, de diálogos geniales y una resolución inmejorable. Si tuviera que escoger una, me quedaría con esta. Sin duda.

Conclusión: “Todo oscuro, sin estrellas” es la confirmación de que aún queda bastante del Stephen King de los comienzos, ese que consigue enganchar al lector desde la primera línea. Me ha gustado la cohesión que tienen las cuatro historias, que consiguen formar parte de un todo más que en cualquiera de sus otras colecciones de relatos. Y esto lo consigue la oscuridad consigue transmitir y que se impregna como la gasolina en cada una de ellas. En general es un libro duro, de esos que necesitas dejar reposar. También es muy cercano y muy simple, como acostumbra a ser Stephen King, por lo que resulta aún más impactante. Indispensable para los millones de fans del autor pero también para cualquier apasionado de los relatos cortos que guste de pasar un “mal rato”. A mí me encanta, desde luego.

Rincón de Lectura: “La Cúpula” – Stephen King

“Carrie” cayó en mis manos cuando tenía 11 o 12 años y, aunque en esa época era más de Dean Koontz, tuve que rendirme al Rey de la literatura de terror al descubrir joyas como “El resplandor”, “Pet Sematary” o “Apocalípsis” (mi libro favorito ever). Desde entonces ha llovido mucho y me he leído cada libro que ha publicado mi querido Stevie.

Últimamente ha tenido algún bajón que otro: “Cell” me gustó mucho pero ese final tan horripilantemente abierto me dejó no frío, congelado. “La historia de Lisey” estaba bien aunque me pareció demasiado surrealista (eso sí, la parte calcada a la peli “Escalofrío” me encantó y en general es bonito), no terminé Duma Key (bueno, lo hice con grandes saltos por lo pesado que se me estaba haciendo) y tengo pendiente terminar “Después del anochecer”, que no me estaba maravillando (como sí lo hicieron todas sus colecciones de relatos anteriores). “Blaze” sí que es maravilloso pero da la casualidad de que era uno de sus primeros manuscritos así que cuando me puse a leer “La Cúpula” lo hice con un poco de miedo, por si en aquellas 1100 páginas (es la tercera novela más larga de su carrera) se escondía otro “King” flojo o pesado. Afortunadamente nada más lejos de la realidad.

La trama no puede dejar de recordarnos a la película de “Los Simpson” a pesar de que King había hecho un intento de escribir el libro hace la tira de años. En ella, un pueblo (Chester’s Mill) queda incomunicado después de que caiga una cúpula invisible que emite una extraña vibración. No filtra el agua, tan sólo entra aire (a duras penas) por lo que a largo plazo llega a ser peligrosa e incluso mortal. Los habitantes del pueblo intentan sobrevivir dentro pero el alcalde es el ser más corrupto y ególatra del mundo y no dudará en llevar a cabo los planes más maquiavélicos para lograr hacerse con el control absoluto de todos los recursos.

Una vez más Stephen King demuestra ser impresionantemente hábil con los personajes, ya que en este libro maneja a todo un pueblo. Sí, muchos acaban siendo meros figurantes pero hay muchos principales y muy interesantes. Siendo objetivos casi todos están muy estereotipados pero tampoco vamos a pedirle peras al olmo a estas alturas…

Conclusión: “La Cúpula” es una de las mejores novelas que King ha publicado últimamente. Es adictiva desde la primera página (adictiva de verdad) y en sus capítulos cortos, algo que hace más amena si cabe la narración, no dejan de pasar cosas. La historia tiene bastantes semejanzas y guiños a la política estadounidense (Bush y demás) pero llevada al extremo, claro, por lo que tenemos a un villano a la altura, que da muchísimo juego. Respecto al final debo destacar que no es tan sorprendente como cabría esperar (desde la mitad del libro ya se puede intuir por dónde van los tiros) pero aún así una novela de 1100 páginas que se hace corta es todo un logro. Se mire por donde se mire. Una must-read para cualquier fan del género fantástico (terror hay muy poco esta vez) y aún más para los seguidores de King.

Rincón de Lectura: “Blaze” – Stephen King

He de confesar que le tenía bastante miedo a “Blaze” y no por su trama precisamente. Más bien porque ser sucesor de “La historia de Lisey” y “Duma Key” no auguraba nada bueno. La primera tiene sus momentos, es entretenida y tiene un aura onírico con mucha magia pero no deja de ser una de sus novelas más flojas. La segunda me dejó bastante chafado porque aunque está bien escrita es demasiado larga y realmente no cuenta nada interesante. Es una paranoia sin mucho sentido, un refrito de sí mismo.

A lo que iba, que cuando cogí Blaze de mi estantería de pendientes, lo hice casi como quien coge un cachorro muy mono y aparentemente cariñoso pero con unos dientes que flipas, osea con los brazos muy extendidos por si acaso XD. No obstante era Stephen King y llevaba algún tiempo sin leerle así que lo empecé sin esfuerzo y lo cierto es que me he llevado una sorpresa enorme.

Por si no lo sabíais, “Blaze” es una novela que King escribió en la época en la que utilizaba el seudónimo de Richard Bachman pero al pensar que no era suficientemente buena la dejó en un cajón y ahora, con una revisión y reescritura completa se ha decidido a compartirla con sus fans. Por cierto, me encanta que King siempre dedique unas pocas páginas al principio o al final de sus novelas para explicar cómo, cuándo o porqué las escribió. Su cercanía es una de sus mayores virtudes.

La trama de “Blaze” gira en torno a un estafador con pocas luces y dos metros de estatura que se decide a realizar uno de los mayores deseos de su compañero de fatigas: Dar el golpe perfecto y retirarse. Lo malo es que su colega está muerto y aunque él puede verlo y oirlo, secuestrar a un bebé de una familia adinerada requiere mucha más inteligencia y habilidad de la que tiene nuestro protagonista.

En la estructura del libro se nota que Stephen King ha sido uno de los mayores seguidores de LOST ya que para contar la infancia de Blaze, el autor utiliza los flashbacks y no necesariamente por orden cronológico para que vayamos juntando las piezas del puzzle, vamos, calcado.

Conclusión: Blaze es una vuelta al Stephen King que conquistó a medio mundo con sus primeras novelas. Vuelve a ser absorvente y entretenido como nadie. Esta vez el personaje principal es entrañable, algo que ayuda bastante a meterte en la historia. El tema de los flashbacks le ha quedado perfecto, haciendo que sean casi más interesantes que la trama principal. En fín una novela recomendable desde la primera página hasta la última. Espero que con “La cúpula” y los dos libros de relatos siga con este espíritu, el de entretener con historias bien contadas y sin enrollarse demasiado a no ser que sea estrictamente necesario.

Rincón de Lectura: “Duma Key” – Stephen King

En Duma Key Stephen King nos cuenta la historia de Edgar Freemantle, un empresario que decide mudarse a una pequeña isla después de sufrir un accidente laboral que le provoca la amputación de su brazo derecho. El sitio elegido es un caserón rosa al que él llama Big Pink y que parece tener una poderosa influencia sobre los artistas que alguna vez han vivido en él (Se cita por ejemplo a Dalí). Así, Edgar comienza a dibujar primero y a pintar después con una dedicación exagerada y un talento igualmente desproporcionado que nunca creyó poseer. La parte siniestra del asunto es que comprueba que a través de sus cuadros puede cambiar a voluntad su vida y la vida de los que lo rodean (llegando a matar y curar con este proceso).

La Señora Eastlake y Wireman juegan un papel muy importante en la trama; La primera es dueña de gran parte de Duma Key y el segundo cuida de ella y se convierte en un gran amigo para Edgar. Gracias a esta relación, el protagonista comienza a descubrir un tenebroso misterio en torno a la simpática señora, que sufrió la pérdida de sus dos hermanas gemelas cuando éstas eran sólo unas niñas.

Aunque el comienzo es bastante prometedor y la prosa es ágil y amena, como siempre pasa con King, poco a poco la trama del libro va perdiendo fuelle. El autor tiene varios ases en la manga pero tarda demasiado en ponerlos encima de la mesa y esto hace que todo parezca ralentizarse en extremo. Las páginas van pasando sin darnos pistas relevantes sobre ese gran misterio que encierra Duma Key. Sólamente somos testigos de cómo pinta Edgar y de cómo acabará haciendo una exposición multitudinaria. Sí, hay algunas escenas inquietantes pero poco más pasa en las primeras 300 páginas.

La relación que mantienen Wireman y Edgar está muy lograda así como la que mantiene el protagonista con su ex-mujer y sus hijas pero ni siquiera estos encuentros o conversaciones hacen que resurja el interés.

Conclusión: Esperaba bastante más de Duma Key ya que por ahora todos los libros de Stephen King me han parecido como mínimo entretenidos e interesantes. Éste me ha costado mucho terminarlo y el desenlace tampoco es que sea para tirar cohetes, no hay nada realmente sorprendente.

“La historia de Lisey” por ejemplo me gustó mucho más y aunque sigue un poco la línea de Duma (por su número de páginas y la forma en que está escrito), no llega a decaer tanto como éste, ni mucho menos. Yo seguiré siendo fiel a King (después de todo lo he sido desde que tenía 11 años) y espero con verdadera ansia que editen en bolsillo su última colección de relatos y ese enorme “La cúpula”  que tantos indicios tiene de ser una vuelta a sus comienzos (“Apocalípsis”, “It”, “El resplandor” etc. Es decir esos maravillosos tochos de tropecientas páginas a cada cual más espectacular).

Rincón de Lectura: “It” – Stephen King

Hace algunas semanas abrí mi armario en busca de un nuevo libro que leer y, aunque tenía algunos pendientes, mi vista se dirigió directamente a la sección de Stephen King. “It” parecía llamarme y como pienso que hay un momento para cada libro (o película, disco, etc…) no me lo pensé y comencé a releer sus 1500 páginas entre las que hacía mucho que no me perdía (lo leí por primera vez con 12 o 13 años).

La novela está protagonizada por “Los perdedores” un grupo de niños que en 1958 se unieron para derrotar a “Eso” en la red de alcantarillado de Derry. La pandilla está formada por Bill Denbrough (el tartaja), Beverly Marsh (la única chica del grupo cuyo padre era un maltratador), Eddie Kaspbrak (asmático), Ben Hanscom (que tenía un problema de obesidad), Richie Tozier (el graciosillo del grupo con gafas de culo de vaso), Stan Uris (judío) y Mike Hanlon (afroamericano y quizá el más odiado por la pandilla de los matones).

Lo que les une, aparte de ser el blanco de Henry Bowers y sus amigos, es que todos en algún momento han tenido un encuentro con “Eso” que, según cuenta Stephen King en su novela, es un glamour; un ser sobrenatural que aterrizó como si de un meteorito se tratase durante la época prehistórica. Proviene de otra dimensión donde parece que sólo podían sobrevivir él y otro ser aún más antiguo, “La tortuga” (así la llama Bill Denbrough aunque hasta el final no sabemos a qué se refiere). “Eso” sobrevive en el alcantarillado de Derry. Cada 27 o 28 años despierta de su hibernación y se dedica a matar niños utilizando su poder para hacer realidad sus peores pesadillas.

En la novela el presente es 1985 y Mike Hanlon reúne al grupo de perdedores ya que cuando eran niños no consiguieron matarlo del todo. Toda la historia sobre cómo se formó el grupo de perdedores en 1958 está fragmentada y la vamos reviviendo al mismo tiempo que cada uno de los protagonistas ya que al salir de Derry olvidaron todo lo que había pasado. Stephen King consigue montar la historia de modo que el libro termina con la conclusión de ambos encuentros contados sin pausas y enlazando una misma frase desde el pasado hasta el presente y viceversa (una genialidad propia de King).

“It” fue adaptada directamente para la pequeña pantalla en una miniserie de poco más de tres horas. En ella se omiten (obviamente) algunos detalles sexuales que habrían escandalizado a más de uno y más de dos (los que hayais leído el libro sabeis a qué me refiero) pero en general está muy bien resumida la trama y no se hace pesada. Además Tim Curry hace un trabajo excepcional encarnando al payaso Pennywise, una de las formas más utilizadas de “Eso” (que por cierto me aterrorizaba cuando era pequeño).

El libro es increíblemente ameno. Una muestra de cómo se puede escribir una novela de 1500 páginas en la que cada capítulo es importante y aporta algo que más tarde será útil al lector. No es de mis favoritos pero sí es de los mejores que ha escrito Stephen King, un clásico a la altura de “Carrie” o “El resplandor”.

Rincón de Lectura: La historia de Lisey – Stephen King

Lisey

Lisey pierde a su marido Scott cuando un fanático desequilibrado le dispara en una lectura pública. Cuando la dolida mujer comienza a ordenar las pertenencias de su difunto marido, descubre que le ha dejado una útlima dáliva sangrienta (una prueba con acertijos que Scott solía hacer con su hermano cuando eran pequeños). Esta parte ,la de su infancia, es un claro homenaje a la película “Escalofrío” en cuya portada podemos ver un positivo comentario del mismo King.

Poco después de este descubrimiento, Lisey contactará de varias formas con Scott, buscará mensajes ocultos y se verá envuelta en un peligroso viaje a un mundo paralelo que una vez visitó con su marido. Además otro fanático peligroso intentará matarla.

La trama centrada en Lisey es original, eso es irrefutable. Stephen King es único para imaginar mundos paralelos donde lo común, las cosas más normales que podamos imaginar resultan terroríficas sólo con verlas desde otra perspectiva o al llegar la noche.

El libro comienza de forma lenta y pausada. Algunos dirán que demasiado lenta y pausada. Mi opinión es que King siempre logra mantener el interés y su modo de escribir hace una vez más que el lector empatice con Lisey de un modo increíble. Tarda en arrancar pero de pronto, sin darte cuenta, te encuentras sumergido en una historia contada con flashbacks desordenados al estilo Perdidos muy interesante y bastante oscura. Más de lo que acostumbra Stephen King.

Conclusión: La historia de Lisey no es la mejor novela de King pero sí aporta un nuevo estilo, es innovadora. Una historia de amor diferente. Imprescindible para los fans pero descartable quizá para muchos otros lectores.