Crítica: “Capitán América: El primer vengador”

El Capitán America es, curiosamente, el último en presentarse ante nosotros antes de la reunión de “Los Vengadores”. Ya conocemos a Hulk, Iron man (y a la petarda de la viuda negra), a Thor e incluso a Nick Fury que ha entrado y salido de las últimas películas de Marvel dirigiendo el cotarro del nuevo y potente grupo que veremos en acción el verano que viene.

Lo primero que llama la atención es el comienzo en el que un grupo de  científicos (es de suponer que lo son) encuentran el escudo del Capitán bajo varias capas de hielo antártico. A partir de aquí retrocedemos en el tiempo y comenzamos con la historia de Steve Rogers, un enclenque muchacho que quiere alistarse en el ejercito para combatir contra los nazis y que gracias a un experimento (y a un buen escudo) se convertirá en el soldado perfecto.

Los efectos especiales en “Capitán America” están muy logrados en su mayor parte, a destacar la forma en que Chris Evans pone la cara al cuerpo del muchachillo esmirriado (Esta parte de la historia es lo mejor de la película). La fotografía trata de parecer antigua ya que estamos en la 2ª Guerra Mundial pero no tiene apenas color y me ha resultado demasiado sosa sin motivo (una cosa no tiene que ver con la otra, digo yo).

El guión en general está bien, ya que la película se pasa bastante rápido y no hay grandes altibajos pero la historia en sí no tiene apenas emoción (lo que más el principio al que me refería antes). Y es que Capitán America es un super héroe más, poco se diferencia de Thor, Iron man o Green Lantern salvo la época en la que se encuentra.

Entre el reparto tenemos muchas caras conocidas (cómo no) pero aquí sí que no destaca nadie en exceso. Ni Hugo Weaving, ni Tommy Lee Jones, ni siquiera Stanley Tucci. Y Chris Evans me ha parecido demasiado tenso, como si la carga que sostenía con esta película fuera demasiado para él. En otras películas desde luego gesticula mucho más y se mueve mejor…

Me ha hecho gracia la aparición de Howard Stark, el padre de Tony Stark (Iron man) en un papel bastante más largo de lo que parecía en un principio. Una pena que los cameos de Lobezo y Magneto (como soldado y prisionero de guerra respectivamente) no pudieran llevarse a cabo por problemas con los derechos.

Conclusión: “Capitán America: El primer vengador” es una película muy entretenida, eso es imposible negarlo, pero que a mí al menos me ha dejado como estaba. Me parece una presentación un tanto obligada y sin demasiado interés. Además, por como va a empezar “Los Vengadores” (en la época actual) da la sensación de que nada de lo que pase en esta película importa lo más mínimo. Aún así los fans de los comics seguro que la disfrutarán a tope y para los demás… lo cierto es que hay mejores opciones como “El origen del planeta de los simios”. Tenía que decirlo.

Nota: 5,7

Crítica: X-men: Primera generación

Que Matthew Vaughn es ya uno de los grandes directores de Hollywood es más que obvio. Así lo demuestra su carrera imparable y ascendente, desde “Layer Cake” (que nos dio a Daniel Craig como James Bond) hasta esta nueva entrega de “X-men” pasando por las geniales “Stardust” y “Kick-ass”.

En este reboot-precuela de la famosa franquicia de Marvel (no queda claro qué termino se aproxima más a la realidad), el director despliega todo su potencial con unos buenos 160 millones de dólares de presupuesto para mostrarnos el comienzo del grupo de mutantes más apreciado por todos. El proyecto comenzó como un capítulo de X-men: Origins centrado en Magneto pero pronto, como he mencionado en otras ocasiones, sus responsables se dieron cuenta de que la historia de Erik estaba íntimamente relacionada con la del profesor Xavier ya desde sus inicios y también con la de otros mutantes importantes y queridos por todos (Mística, Bestia o incluso Emma Frost). De hecho la película comienza con la misma secuencia con la que lo hizo la primera X-men, con Magneto siendo trasladado al campo de refugiados. Lo bueno es que esta vez podemos ver lo que ocurre a continuación (y sólo puedo decir que ojalá hubiéramos podido disfrutar de esto antes).

Lo mejor de “X-men: Primera generación” es sin duda Michael Fassbender, que está destinado a convertirse en una gran estrella en muy muy poco tiempo. Recordemos que es el protagonista de Prometheus, una de las películas más esperadas del próximo año y tiene en ciernes otros proyectos bastante interesantes. Como Magneto, se convierte en un auténtico roba-escenas. Desde luego el casting no podía ser más apropiado porque, aparte de su gran parecido con Ian Mckellen, consigue una interpretación espectacular, dejando ver en todo momento el dramático pasado que carga a sus espaldas. De hecho seguimos identificándonos con su modo de pensar y sus actos aunque a veces sean algo desproporcionados.

Los demás personajes están a su servicio, lo quieran o no pero lo cierto es que en su mayoría aportan mucho al film, desde un fantástico James McAvoy que deja entrever un futuro Profesor X calvo y paralizado hasta un malo malísimo a la altura de las circunstancias interpretado por el genial Kevin Bacon. Como siempre, no faltan los rostros conocidos: Nicolas Hoult como Bestia, January Jones como Emma Frost, Rose Byrne como La Dra. Moira o la nominada al Oscar Jennifer Lawrence como Mística completan un elenco de secundarios más que prometedor.

Lo cierto es que todo me ha parecido sensacional en esta nueva entrega de X-men; La dirección, Los efectos especiales, la fotografía, el montaje que no para desde el minuto uno… Eso sí, si tuviera que decir algo negativo quizá sería el pequeño grupo de anacronías y fallos al unir esta precuela a la trilogía de Bryan Singer y Brett Ratner, a saber: El comienzo de X-men 3 en el que Xavier aparece calvo (aunque más joven) y andando tan tranquilamente no tiene sentido después de ver esta “Primera generación”. Como tampoco tiene mucho sentido que la Dra. Moira tenga aproximadamente la misma edad en estas dos películas (primera y última cronológicamente hablando). También podríamos comentar otros fallos menores como que Havok es el hermano pequeño de Cíclope o que éste último debería tener más o menos la misma edad que Emma Frost. De todos modos son detalles que carecen de verdadera importancia cuando la película es tan redonda y tan satisfactoria.

Y se me olvidaba comentar los estupendos cameos de la película (Los que no hayan visto la película aún que pasen al siguiente párrafo en 3…2…1…). Me ha encantado el de Rebeca Romijn cuando Magneto le comenta que quizá si tuviera unos años más sí que se acostaría con ella y el de Hugh Jackman, divertidísimo con ese “Iros a la mierda!”. Ah! y dos que pueden haber pasado desapercibidos, el de unos jovencísimos Cíclope y Tormenta cuando Xavier utiliza por primera vez a Cerebro. (Espero que podamos verlos pronto junto a Jean Grey, se les echa de menos).

Conclusión: Por ahora X-men: Primera generación es una de las mejores películas del año. Entretenida de principio a fín, técnicamente espectacular, interesante, emocionante, bastante autoconcluyente a pesar de tratarse de un nuevo comienzo de la franquicia… En fín casi perfecta. Espero que se mantenga en taquilla ya que no ha entrado tan bien como podría esperarse y que supere ampliamente los 160 millones que necesita para tener una secuela. Desde luego se merece una buena recaudación (no como Piratas, que arrasa dentro y fuera de EEUU y aún no sé muy bien porqué).  

Nota: 9,2