Crítica: “Los hombres que no amaban a las mujeres (2011)”

Después de “La red social”, David Fincher nos volvía a sorprender haciéndose cargo del remake de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, la adaptación cinematográfica de una de las novelas más celebradas de los últimos años.

Este nuevo remake será innecesario para muchos ya que a priori es un calco de la original. Para mí desde luego no lo es después de disfrutar mucho más de ésta, con un David Fincher que mantiene su esencia y su sello personal; Sin ir más lejos con unos títulos de crédito A-LU-CI-NAN-TES (de lo mejor que he visto en mucho tiempo), muy videoclip de Björk con una versión de “Immigrant song” de Led Zeppeling oscura y super potente. La fotografía esta vez es bastante sucia, muy acertada y acorde con la historia en sí, aunque como bien dice mi novio, en Blu ray la película va a lucir poco o nada pero bueno, después de años sufriendo a Janusz Kaminski no vamos a echarnos las manos a la cabeza…

El casting es sin duda otro gran acierto de esta nueva versión, para empezar con la elección de Daniel Craig como Mikael Blomkvist alejándose de su ya característico rol de James Bond. Me sigue fascinando lo atractivo que puede llegar a ser aún teniendo unos rasgos tan poco agraciados. La verdad es que hace ya tiempo que ha demostrado ser una apuesta segura capaz de salvar casi cualquier cosa.

Rooney Mara, por otra parte, tenía el papel más complicado de todos:  Hacernos olvidar a Noomi Rapace como Lizbeth Salander. Y parece increíble pero la joven, recién llegada como quien dice, lo ha conseguido. Se nota que se ha metido en el papel de una forma que no podemos llegar a imaginar, haciéndose de verdad los piercings e incluso evitando estrechar lazos con miembros del reparto que podían enturbiar su interpretación (con el actor que interpreta al psicópata que viola a Lizbeth por ejemplo). Además no ha tenido reparos en aparecer como Dios la trajo al mundo varias veces y sus gestos y frases consiguen una Lizbeth realmente espectacular, muy poderosa y a la vez sorprendentemente frágil. Vamos, que se merecía la nominación al Globo de Oro y desde luego se merece otra al Oscar. Con un poco de suerte la conseguirá…

El guión de Steven Zaillian me ha parecido mejor que el de la original (no diré mucho mejor porque es tontería al tratarse de un remake tan parecido), consiguiendo sostener la película durante dos horas y media sin bajones y puliendo algunas frases y situaciones hasta hacerlas realmente brillantes.

Conclusión: Poco tengo que objetar ante este remake de “Los hombres que no amaban a las mujeres”. A mí me ha encantado de principio a fín, incluso esa última escena que no aparece en la original y que nos muestra a una Lizbeth… cambiada (no digo nada más para no spoilear). La he disfrutado muchísimo, se me ha hecho corta y no puedo esperar para volver a ver a Rooney y Daniel juntos otra vez. Esta pareja es una de las mejores que nos ha dado el cine últimamente. Tienen una química electrizante. Mucho me temo que David Fincher no repetirá como director (aunque ojalá fuera así) pero aún así está claro que esta saga tiene un futuro de lo más prometedor.

Nota: 8,6

Crítica: “Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio”

Steven Spielberg tomó contacto con la obra de Hergé cuando una de sus obras maestras, “En busca del arca perdida” fue comparada con Tintín. Su secretaria le compró todos los tomos en francés y, aunque no comprendía los textos, se enamoró de los diseños y adquirió los derechos en 1983. Desde entonces ha hecho varios intentos para adaptar la obra del famoso dibujante (que afirmaba que sólo Spielberg podría hacerle justicia a su obra) y ahora, en comunión con Peter Jackson lo ha conseguido en forma de binomio cinematográfico (si funciona bien en taquilla habrá trilogía, supongo).

Comenzaré comentando los títulos de crédito, que son una obra maestra en sí misma con múltiples referencias al Tintín de Hergé. La música de John Williams demuestra que después de varias décadas sigue siendo uno de los mejores compositores de la historia. Sí, no deja de sonar a sí mismo a veces pero sabe captar la esencia de cada película para la que trabaja y en esta ocasión lo ha clavado.

La segunda grata sorpresa de la nueva película de Spielberg está en el apartado técnico. Y es que no me esperaba un nivel tan alto de perfección después de ver la trilogía en capura de movimiento de Robert Zemeckis (“Polar express”, “Beowulf” y “Cuento de Navidad”). Realmente han conseguido dar varios pasos hacia adelante. La expresividad de los ojos ya no parece ser un problema y los movimientos y texturas son maravillosamente realistas. Sólo hay que ver el agua o la arena… Además Spielberg parece haber sabido aprovechar las ventajas de rodar una película en este formato y ha dado rienda suelta a su imaginación creando set pieces de acción que dejarán a medio mundo con la boca abierta. En especial el interminablemente delicioso plano secuencia de los tres trozos de mapa. Espectacular!!

Me ha parecido además muy acertado el tono de la película, muy adulto (pese a que los trailers hacían pensar lo contrario) y cuenta con un guión repleto de gags y guiños, algunos dedicados a los fans de la saga de Hergé (el de la caricatura del comienzo es maravilloso).

En general el montaje hace que la película se pase volando ya que las múltiples set-pieces están distribuidas de forma muy acertada. En mi opinión no se libra de un pequeño bajón en la segunda mitad pero nada realmente importante.

Conclusión: Me resulta curioso que ésta sea la primera película de Steven Spielberg que no se distribuye directamente en USA. De hecho, han de pasar dos largos meses antes de que la puedan disfrutar los americanos. Y me extraña porque “Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio” es una película para todos los públicos, dirigida a los adultos (siguiendo el ejemplo de cualquier buen Pixar) y sorprendente en todos los sentidos. Vamos, un blockbuster como Dios manda. Spielberg nos ha recordado que, cuando se pone, es capaz de hacernos vibrar con una película de aventuras. Parece que poco a poco quiere volver al género (con la aún incierta Robopocalypse en 2013) entre mucho drama-ganador-del-Oscar, eso no puede faltar.

Nota: 8