Crítica: “La fría luz del día”

Este es uno de esos casos en los que un trailer cumple su función de vender el producto hasta el punto de engañar con todas las de la ley. Si a esto le sumamos un trío protagonista de lo más atractivo para cualquier aficionado al cine de acción o ciencia-ficción, nos encontramos con unos cuantos euros menos en el bolsillo y una entrada para una película que es ante todo decepcionante.

La trama gira en torno a un joven cuya familia es secuestrada durante unas vacaciones en España y dispone solamente de unas horas para resolver el problema. Antes tendrá que desentrañar un oscuro secreto de su padre. Al mismo tiempo que intenta rescatar a los suyos descubrirá una conspiración del gobierno.

Parecía que ésta iba a ser una oportunidad única para ver los lugares más emblemáticos de Madrid con la calidad técnica que ofrece el cine americano, con una fotografía digna (que los españoles muy muy pocas veces hemos conseguido) y con unos actores importantes correteando por esos lugares tan cercanos y tan familiares. Pues NO. Nada más lejos de la realidad ya que la fotografía de Remi Adefarasin es uno de los (muchos) fallos garrafales que tiene la película.

Otro es el guión, horrible de principio a fin. La trama no se sostiene por ningún lado y hace que después de cuarenta minutos la película se haga bastante pesada. Además el mcguffin (ese elemento aparentemente clave para la trama pero que en realidad no nos importa qué leches sea con tal de que haga moverse a los personajes, la maleta en este caso) está fatal usado, de una manera tan torpe que más que ayudar a la película, termina de destrozar lo que ya de por sí era un producto de lo más flojo.

El director, bastante novel ya que sólo ha dirigido “JCVD” y algunos cortos, sorprende con algunos planos muy originales (sabe usar los espejos de una forma envidiable) y algunas set pieces muy resultonas para el poco presupuesto con el que contaba pero de poco nos sirve, la verdad ya que ni siquiera Sigourney Weaver interpretando a la mala de la película ni la presencia e innato atractivo del próximo Superman consiguen salvar la película. Y los pocos puntos que consiguen los protagonistas los pierde Oscar Jaenada con un papel sencillamente ridículo (como casi siempre, vamos). Verónica Echegui no está mal y desde luego tiene su público así que no habrá muchas quejas al respecto.

Conclusión: “La fría luz del día” es la típica película que promete mucho pero que se queda en nada. A priori tenía recursos y puntos a favor más que suficientes para ofrecernos un entretenimiento digno pero en esta ocasión no ha sido posible. Podrían salvarse algunas escenas y, desde luego nos hemos topado con cosas mucho peores pero no aprueba ni de coña. Al menos podemos disfrutar de Sigourney Weaver una vez más (aunque su papel está desaprovechado) y podemos confirmar que Henry Cavill va a ser un Superman excepcional, cercano y carismático (si Zack Snyder lo permite…). En resumen, una que os podeis ahorrar tranquilamente, que además no está el asunto para malgastar a lo tonto.

Nota: 3

Crítica: “Al borde del abismo”

Asger Leth debuta en el cine dirigiendo este thriller protagonizado por el incombustible Sam Worthington, la emergente Elizabeth banks (a la que veremos próximamente en “Los juegos del hambre”) y el desmejorado Edward Burns. La trama gira en torno a Nick Cassidy, un antiguo agente de policía que se escapa de la cárcel y se dirige al Hotel Roosevelt de Nueva York. Al subirse a la cornisa de uno de los pisos más altos, pone en peligro mucho más que su vida. La ciudad entera está a punto de quedarse paralizada, incluidos ciertos individuos que guardan grandes secretos.

A pesar de ser un recién llegado, el director se muestra bastante eficaz en general. El montaje tiene algún pequeño momento de bajón aunque nada importante y el comienzo del relato puede resultar algo brusco. Las escenas de acción no son nada del otro mundo aunque hay que reconocer que tiene mérito mantener la tensión durante hora y media con un protagonista plantado en una cornisa.

Los actores están correctos, nada destacable salvo quizá Jamie Bell y su compañera Génesis Rodriguez, más que nada porque sus personajes le dan al espectador un respiro con unas escenas mucho más dinámicas (al más puro estilo “Ocean’s eleven” o “Mision: Imposible”) que las que pueden ofrecer Sam Worthington y Elizabeth Banks. El guión consigue crear y mantener la intriga hasta el final, algo imprescindible para que un película así funcione.

Conclusión: No hay mucho más que contar, que “Al borde el abismo” es una película entretenida sin más pretensiones que las de hacer pasar un buen rato al espectador. Lo consigue sin problemas gracias a que tiene casi todos los elementos que esperamos ver en una película de estas características: Una idea interesante, algo de acción y un buen reparto. Comprendo que no haya sido un éxito de taquilla pero quizá debería haber pasado algo menos desapercibida. No es tan brillante como “Los próximos tres días” (también con Elizabeth Banks) pero aprueba sin problemas.

Nota: 6

Crítica: “Ira de titanes 3D”

Hace dos años exactamente, Louis Leterrier nos trajo “Furia de titanes (2010)”, remake del clásico ochentero que seguía las aventuras de Perseo, hijo de Zeus, un semidios abandonado cuando era un bebé, criado por pescadores y conocedor más tarde de su procedencia y su destino. La película no fue bien acogida por la crítica pero gracias al tirón que tiene Sam Worthington y a unos trailers muy prometedores, consiguió amasar la nada despreciable cantidad de 500 millones de dólares en todo el mundo. Con estos resultados una segunda parte era inevitable…

En “Ira de titanes” Perseo ha perdido a su mujer y cría a su hijo como un pescador más, siguiendo la tradición de su desaparecida familia adoptiva. Aunque hay una guerra inminente, todo marcha con tranquilidad hasta que Zeus es raptado por su hermano Hades y su otro hijo Ares, una peligrosa pareja que planea liberar a los titanes para recuperar su poder en la tierra. Perseo deberá entonces bajar a las profundidades de la tierra para salvar a su padre y tomar parte en la guerra.

Jonathan Liebesman es el encargado de dirigir este nuevo capítulo y ya nos temíamos que las escenas de acción no iban a ser tan espectaculares como en la primera parte. Sólo hay que ver el despropósito que fue “Invasión a la tierra” en la que los movimientos de cámara eran un puñetero caos y no nos dejaban apreciar nada. Esta vez ha mejorado considerablemente aunque desde luego otro hubiera sacado mucho más partido de la película y más con unos efectos especiales mucho mejores que en la primera entrega. Aún así me han gustado bastante algunas setpieces, en especial la de la lucha con la quimera (y ese pequeño pero inspirado plano secuencia de Perseo corriendo por los tejados y saltando encima del monstruo).

Los tres actores principales parecen más cómodos y más confiados que en “Furia de titanes”. Sam Worthington demuestra una vez más su carisma y su capacidad para interpretar al héroe de turno incluso con un guión que, seamos realistas, no es para tirar cohetes. Ralph Fiennes y Liam Neeson intentan dar coherencia ampliando la mitología de la franquicia y concluyen de alguna forma lo que empezaron hace dos años. Este último parece no querer parar de trabajar ni un sólo día y tiene pendientes varios estrenos más este año. Por mí perfecto porque es uno de los actores que más me gusta ver en pantalla. Tiene un talento y una presencia realmente increíbles.

Pero no todos vuelven: En el casting hay dos bajas, las dos femeninas. Gemma Arterton no pudo estar en esta secuela por problemas de agenda (Estaba grabando “Hansel y Gretel: Witch hunters”) así que lo que lo más fácil era eliminar a su personaje con un par de frases y una visita a su precaria lápida. No necesitábamos más. Alexa Dávalos tampoco estaba disponible pero su personaje sí que vuelve con el físico de Rosamund Pike. Un poco extraño este cambio pero tampoco importa demasiado porque Andrómeda no pinta demasiado en “Ira de titanes”, es sólo el punto femenino necesario entre tanta testosterona. Y es una pena porque su personaje, una líder guerrera, podría haber dado para mucho más.

Conclusión: “Ira de titanes” es una secuela muy digna. A mí personalmente me ha gustado y me ha entretenido más que la primera parte. Los efectos especiales esta vez están a la altura (casi siempre) y el guión intenta no liar tanto al espectador aunque el folletín familiar que tienen Perseo y los suyos se las trae. Es divertido no obstante. Desde luego no es el blockbuster del verano ni mucho menos pero no está nada mal. Eso sí, absteneros los que no pudisteis soportar “Furia” ya que ésta al fín y al cabo es más de lo mismo. Por mi parte no me importaría que cerraran la trilogía dentro de un par de años…

Nota: 7