Crítica: “Al borde del abismo”

Asger Leth debuta en el cine dirigiendo este thriller protagonizado por el incombustible Sam Worthington, la emergente Elizabeth banks (a la que veremos próximamente en “Los juegos del hambre”) y el desmejorado Edward Burns. La trama gira en torno a Nick Cassidy, un antiguo agente de policía que se escapa de la cárcel y se dirige al Hotel Roosevelt de Nueva York. Al subirse a la cornisa de uno de los pisos más altos, pone en peligro mucho más que su vida. La ciudad entera está a punto de quedarse paralizada, incluidos ciertos individuos que guardan grandes secretos.

A pesar de ser un recién llegado, el director se muestra bastante eficaz en general. El montaje tiene algún pequeño momento de bajón aunque nada importante y el comienzo del relato puede resultar algo brusco. Las escenas de acción no son nada del otro mundo aunque hay que reconocer que tiene mérito mantener la tensión durante hora y media con un protagonista plantado en una cornisa.

Los actores están correctos, nada destacable salvo quizá Jamie Bell y su compañera Génesis Rodriguez, más que nada porque sus personajes le dan al espectador un respiro con unas escenas mucho más dinámicas (al más puro estilo “Ocean’s eleven” o “Mision: Imposible”) que las que pueden ofrecer Sam Worthington y Elizabeth Banks. El guión consigue crear y mantener la intriga hasta el final, algo imprescindible para que un película así funcione.

Conclusión: No hay mucho más que contar, que “Al borde el abismo” es una película entretenida sin más pretensiones que las de hacer pasar un buen rato al espectador. Lo consigue sin problemas gracias a que tiene casi todos los elementos que esperamos ver en una película de estas características: Una idea interesante, algo de acción y un buen reparto. Comprendo que no haya sido un éxito de taquilla pero quizá debería haber pasado algo menos desapercibida. No es tan brillante como “Los próximos tres días” (también con Elizabeth Banks) pero aprueba sin problemas.

Nota: 6