Crítica: “Luces rojas”

Dos años después de “Buried”, regresa Rodrigo Cortés por la puerta grande con “Luces Rojas”, una nueva película de suspense que confirma al director Gallego como una gran promesa del género y alguien a tener muy en cuenta en el futuro. Esta vez se encarga además del guión y la producción y, siguiendo con la costumbre, vuelve con un casting cargado de estrellas de la talla de Sigourney Weaver, Cillian Murphy, Robert DeNiro o Leonardo Sbaraglia (que ya trabajó con él en “Concursante”).

La película aborda el mundo de lo paranormal desde el punto de vista de una psicóloga y su ayudante. Ambos tratan de descubrir y desenmascarar a mediums que dicen tener poderes especiales, ya sea para limpiar casas de espíritus indeseables o curar y ayudar a cierta gente, que debido a su vulnerabilidad, los toma como su única salida. La pareja se topa así con uno de los grandes, el famoso Simon Silver (DeNiro), que vuelve después de varios años de retiro, lo que les da la oportunidad de ponerlo a prueba y comprobar si realmente es quien dice ser.

El film comienza con una sesión de Ouija, lo que nos da la posibilidad de conocer a los protagonistas en acción y con unas breves pinceladas podemos situarlos perfectamente en el contexto de “Luces rojas”. Tras esto, los títulos de crédito, que dejan al espectador ya inmerso en la fascintante historia que está por venir.

Debo decir que nunca había visto a Cillian Murphy tan entregado y en un papel tan intenso y sorprendente. Realmente ha conseguido pasar a otro nivel. Esa mirada misteriosa es capaz de llevar al espectador por donde él quiere, confundiéndolo incluso con las pistas que el director va dejando a lo largo del metraje (esas que luego se recuerdan al final y que te dejan con la boca abierta). También me ha encantado ver a Sigourney Weaver en un papel poderoso, parecido al que interpretó en la fantástica “Copycat” (peliculón que nunca me canso de ver). La edad la está tratando estupendamente y ha sabido retocarse lo justo evitando parecer una muñeca de cera como tantas otras. Sigue siendo elegante por naturaleza y la fuerza que siempre nos ha maravillado sigue presente en esta película. En cuanto a Robert DeNiro cabría decir que está bastante bien, contenido gracias al buen hacer de Rodrigo Cortés (ya sabemos lo histriónico que puede llegar a ser el actor).

La fotografía me ha parecido de lo más oportuna, llena de grises, azules y negros que contrastan de forma espectacular con los brochazos de rojo (tan importantes por el título y el significado del mismo) que el director coloca en los momentos clave. En cuanto el metraje, decir que se ha conseguido algo realmente dificil; Que la película vaya increscendo desde el principio pero a la vez tenga un ritmo espectacular. No para ni un segundo ayudada por un guión a la atura, de esos que son capaces de hacer aún más grande el conjunto.

¿Algun aspecto negativo? Si tuviera que decir algo sería que “Luces rojas” echa mano de alguna pequeña trampa (muy pequeña), necesaria por otro lado para mantener el misterio hasta el final. También es verdad las compensa con esas pistas que mencionaba antes, colocadas tan hábilmente y tan a la vista, que no nos damos cuenta de que están ahí (SPOILER: La frase de Tom: “…Porque soy un psíquico”, tan natural, o la luz roja en el lugar de trabajo de Simon Silver por ejemplo que revelan la verdadera identidad de uno y otro FIN DE SPOILER). Realmente es una película que hay que dejar reposar. Es necesario revisar el metraje mentalmente después de verla, encajar las piezas y terminar de formar una imagen sobre todo lo que acabamos de ver.

Conclusión: “Luces rojas” es un peliculón. Hacía tiempo que una película no me enganchaba así, desde el primer minuto hasta el último. El tema es super interesante y se nota todo el trabajo de investigación que hay detrás. Es sorprendente, inquietante e inteligente. Una película que me muero de ganas de volver a ver desde ya mismo. Esperemos que en la edición DVD/Blu ray traiga comentarios del director. En resumen, una must-see en toda regla. De lo mejor que llevamos de año, sin duda. Espero que la taquilla americana la acoja como se merece.

Nota: 8,5

Crítica: “Chronicle”

No conocíamos de nada a Josh Trank. Este es su debut cinematográfico y ha llamado la atención. Eso está claro. En “Chronicle” utiliza una técnica muy de moda últimamente, hacer que los protagonistas rueden su propia historia (aparentemente, claro), esa que parece la hermana del mockumentary (o falso documental). Esta vez no tenemos a una familia acosada por un demonio, ni a una reportera atrapada en un edificio plagado de zombies sino a un grupo de jóvenes que inesperadamente adquieren super poderes.

Lo primero que llama la atención es la veracidad con la que Josh Trank o mejor dicho Max Landis (guionista e hijo de John Landis) se acerca a este género tan manido en estos últimos años. “Chronicle” es un golpe de aire fresco, aunque con reservas ya que los primeros 30 o 40 minutos son geniales pero a partir de ahí la cosa empieza a caer en picado hasta acabar con un plano cuyo fondo es una fotografía gigante (intentaba ser un paisaje real) que válgame Dior. Se me terminó de caer el alma a los pies.

Aún así, la película tiene cosas buenas. Puede que la explicación de porqué el protagonista decide grabar a todas horas no tenga mucho sentido pero el director lo compensa utilizando unos recursos en la grabación de lo más imaginativo. Pensó, “si los chicos tienen poderes, que los utilicen también para grabar aparte de para hacer el monguer”. Y desde luego es todo un acierto. En lo que no estoy tan de acuerdo es en el montaje ya que hay alguna escena que rechina por estar grabada por otra persona (la bloguera por ejemplo) y metida en la acción tan correctamente que rompe la sensación amateur de la cinta.

Me gusta también que no marea demasiado (algo importante en este tipo de películas) y cómo se presentan los personajes; De una forma muy realista y con un guión bastante aceptable. Que harían tres adolescentes que de pronto se descubren con super poderes, ¿intentar salvar el mundo o jugar y hacer payasadas? Está claro que lo segundo (Peter Parker no cuenta porque es un frikazo, con super poderes o sin ellos). Y con esta idea, el director nos deja disfrutar de varias escenas divertidísimas e incluso alguna brillante: La del vuelo y el “paseo” por las nubes me encantó. ¿Quién no ha soñado alguna vez con volar así?.

Conclusión: “Chronicle” no está mal. Es entretenida y en general mejor de lo que parece a simple vista. Lástima que en el último tramo se desboque sin remedio (y sin mucho más que contar) y acabe siendo… Excesiva. Me acordaba de Andrew Fleming y su genial “Jóvenes y brujas” durante gran parte de la película. Nancy y Andrew tienen mucho en común como villanos pero aquí no saben como manejarlo de forma eficaz.

En España nos intentan vender esta película como el gran fenómeno que ha arrasado en Estados Unidos. Pues hombre, tampoco es para tanto. Vale que se estrenó directa al número 1 pero bajó como la espuma y “sólo” ha recaudado 60 millones al otro lado del charco, que sí, que sumados a los 36 internacionales y contando con que ha costado 12 claro que ha sido un éxito. Pero que no nos vendan la moto tan cara… Pese a todo no es una mala alternativa para pasar el rato. Para nada.

Nota: 6

Rincón de Lectura: “Los juegos del hambre” – Suzanne Collins

Hace un par de semanas me acerqué por fin al primer tomo de la trilogía de Suzanne Collins titulado “Los juegos del hambre”, que se postula como el nuevo fenómeno adolescente gracias a su inminente adaptación cinematográfica. Para el que no lo sepa aún, la trama gira alrededor de Katniss, una chica de un futuro próximo, que vive en el duodécimo distrito del Capitolio de Panem, una sociedad cruel y dictatorial que se ha hecho con el control de lo que queda de Estados Unidos. Cada uno de estos distritos se dedica a explotar un tipo de producto con el que paga religiosamente al Capitolio y cada año debe entregar a dos adolescentes que son elegidos por sorteo para participar en los Juegos del hambre, un concurso tipo Gran Hermano que consiste en ver cómo los 24 chicos (12 chicos y 12 chicas) se matan entre ellos en un campo que cambia cada año, hasta que sólo queda uno, el ganador, al que se le premia con una vida mucho más próspera y fácil (en apariencia). Katniss, cazadora furtiva, ve cómo en el último sorteo su hermana pequeña Prim es seleccionada y, sin pensarlo, se ofrece a participar en su lugar.

Lo primero que me ha sorprendido del libro es la forma en la que está narrado: En presente y en primera persona, como si Katniss fuera redactando un diario mental mientras van sucediendo los acontecimientos. Esto tiene aspectos positivos como por ejemplo lo tremendamente rápido que te engancha la historia y la agilidad con la que está contada pero también uno muy negativo, que esta técnica le quita cierta tensión o interés al relato (no es muy dificil imaginar porqué).

Ademas los personajes son demasiado planos, no llegamos a conectar con ninguno de ellos, sólo con Katniss y a la fuerza, ya que es la que nos cuenta la historia directamente. Gale (el compañero de caza de la protagonista), Prim, la madre de Katniss, la gente del Capitolio y sobretodo los tributos (los concursantes de los Juegos) quedan dibujados con unas pocas pinceladas, por lo que el libro acaba siendo entretenido pero no llega a calar realmente. Te quedas igual que estabas, vamos. Además me ha parecido un error garrafal que la autora no le dedicara más tiempo a los rivales de Katniss en el concurso ya que terminan siendo un grupo informe y desdibujado que desaparece demasiado rápido, dejando sólo a cuatro o cinco que destacan y únicamente por intentar derribar a Katniss o por todo lo contrario. Un aspecto desaprovechado a todas luces cuando hay varios capítulos innecesarios con descripciones de vestuario, maquillaje y demás (aquí es donde más se nota hacia qué público va dirigido el libro).

El sufrimiento y las penurias que pasa la protagonista durante los Juegos tampoco están tan conseguidas como cabría esperar, una razón más por la que el libro no tiene esa intensidad que debería tener con un concurso y una situación tan extremos. En “La larga marcha” y “El fugitivo” dos novelas de Stephen King (Richard Bachman en realidad) de las que bebe directamente esta historia (hasta casi ser una nueva versión), la sensación de peligro no nos abandona desde el primer párrafo hasta el final, tememos por el protagonista y cualquier cosa puede pasar, algo que no se da en “Los Juegos del hambre”. Ni mucho menos. La mitología que expone la autora tiene algunos detalles curiosos y algunas ideas muy buenas pero en principio el conjunto es flojo.

Conclusión: El libro de Suzanne Collins se lee sólo como quien dice, eso es innegable. A pesar de estar dirigido a un público adolescente, consigue escapar en gran parte de ese rollo empalagoso-Crepusculero gracias a su trama y a que la protagonista es tan fría y tan inexpresiva como la mismísima Kristen Stewart (siguiendo con las referencias a la saga de Meyer). No es un comienzo brillante ni un libro que pasará a la historia pero sí que puede dar lugar a una película entretenida, a pesar de que no vamos a ver violencia explícita ni demasiada sangre por la calificación USA. Por cierto, qué alegría me ha dado ver a Isabelle Fuhrman (“La huérfana”) en el reparto. Yo por mi parte seguiré próximamente con “Sinsajo” (segunda parte de la saga) y os contaré qué me ha parecido, as usual.