Crítica: “Immortals”

 

Sé que “La Celda” no es una película muy querida y apreciada precisamente pero os confieso que a mí me encanta. Tiene algunas cosas asquerositas y la protagonista es JLo (glups) pero la trama mola un montón y el despliegue visual que siempre acompaña a Tarsem Singh me parece demasiado. Por ello nada más empezar a ver tearsers y trailers de “Immortals” la apunté a mi lista de películas que no nos podíamos perder por nada del mundo.

La trama de “Immortals” sigue a Teseo, un mortal muy madrero y trabajador que sin comerlo ni beberlo se encuentra en medio de una lucha entre Dioses y Titanes, sin contar con un villano que quiere conseguir el mítico arco de Epiro cueste lo que cueste. Los Dioses, muy jóvenes y hermosos todos, intentarán no interferir demasiado en los asuntos de los mortales. Que lo consigan es otra cosa…

El reparto tiene muchas caras conocidas (John Hurt, Freida Pinto, Mickey Rourke, Stephen Dorff, Kellan Lutz…) y también otras que pronto lo serán, hablo de Henry Cavill, por supuesto. El joven protagonista de “Los Tudor” consigue hacer creíble que es capaz de enfrentarse él sólo a un ejercito (usando muy poca ropa eso sí xD). En general todos están bastante bien, muy metidos en su papel. Ayuda que tengan detrás un diseño de producción a la altura.

Tecnicamente la película es una delicia. Las coreografías son espectaculares así como la fotografía e incluso la banda sonora. Puede que después de dos horas acabemos hasta el gorro de la cámara lenta pero por otro lado se agradece poder disfrutar de los detalles sin marearte con cámaras al hombro mal usadas (desgraciadamente muy de moda en el cine de acción actual). El guión no es su punto fuerte pero desde luego es algo más complejo de lo que parece y no deja de resultar interesante en ningún momento.

Conclusión: Las comparaciones con “300” son obvias: comparten productores, orgía de músculos masculinos sudorosos, luchas a muerte, sangre y mucha mitología griega interpretada como bien le ha parecido a sus respectivos directores. Lo bueno de “Immortals” es que no desmerece a la aclamada película de Snyder. Las dos horas de metraje se pasan volando y las set-pieces son espectaculares. Además (huelga decirlo porque todo el mundo lo ha pensado) tenemos la oportunidad de ver en acción al futuro Superman (hablando de Snyder…), una elección de lo más acertada, la verdad. En resumen, una peli genial para pasar el rato y flipar un poco visualmente hablando. En esta ocasión no pedimos más.

Nota: 7,2

Crítica: “No tengas miedo a la oscuridad”

 

Mientras intenta sacar adelante alguno de sus proyectos como director, Guillermo del Toro produce y escribe guiones. Parece que su imaginación no es todo lo poderosa y alucinante que nos vendían cuando se hizo famoso por su irreverente Hellboy. Digo esto porque como asesor en Dreamworks no está salvando artísticamente los proyectos (“Kung fu panda 2” es peor que la primera, “Megamind” no es brillante y de “El gato con botas” mejor no hablemos) y como guionista tenemos “No tengas miedo a la oscuridad”, también llamada “Cómo vender una película para niños de 5 años como si fuera la nueva esperanza del cine de terror”. Por partes:

La trama de la película es tan infantil que da ganas de llorar. A saber: Niña repudiada por su madre (no sabemos por qué con lo mona que es) va a vivir con su padre y la nueva novia de éste a su nueva mansión. La casa tiene solera y por lo tanto secretos que el jardinero parece conocer, pero no suelta prenda para no quedarnos sin película, claro. Realmente lo único que pasa es que unos extraños bichos (hadas de los dientes o lo que demonios sean) quieren “adoptar” a alguno de los nuevos inquilinos. No queda claro muy bien para qué. Pero quieren hacer daño, eso sí.

Del trío protagonista el que peor está, curiosamente, es Guy Pearce ya que la pequeña Bailee Madison es capaz de llevar esa sola la película entera y Katie Holmes incluso consigue caernos bien interpretando a la típica madrastra joven que es más dulce y tontita que otra cosa (el papel que ha interpretado toda su vida, vamos).

El director no se come mucho la cabeza con los planos aunque los efectos están bastante bien hechos. Eso sí, el poco suspense que podía tener la película se rompe cuando a los 10 minutos nos enseñan a los bichejos. A partir de ahí tenemos que cambiar el chip a “peli-cuento para niños” porque de lo contrario la decepción y el cabreo puede ser monumental. Ya en el trailer se intuía que ni iba a dar miedo ni iba a ser buena siquiera pero que la intenten vender como otra cosa por si cuela, me parece patético.

Conclusión: “No tengas miedo a la oscuridad” parece que está creada directamente por niños. Me parece impensable que la hayan escrito entre 3 personas (!!). No tiene suspense, ni sustos, está plagada de frases estúpidas, no hay un buen climax final, vamos que es una soberana bazofia, pero de las gordas. Es un burdo intento de emular a “El laberinto del Fauno”, algo insultante a todas luces viniendo nada más y nada menos que de su autor. En resumen que podeis olvidar que existe muy pero que muy tranquilamente…

Nota: 1,5

Rincón de Lectura: “La Cúpula” – Stephen King

“Carrie” cayó en mis manos cuando tenía 11 o 12 años y, aunque en esa época era más de Dean Koontz, tuve que rendirme al Rey de la literatura de terror al descubrir joyas como “El resplandor”, “Pet Sematary” o “Apocalípsis” (mi libro favorito ever). Desde entonces ha llovido mucho y me he leído cada libro que ha publicado mi querido Stevie.

Últimamente ha tenido algún bajón que otro: “Cell” me gustó mucho pero ese final tan horripilantemente abierto me dejó no frío, congelado. “La historia de Lisey” estaba bien aunque me pareció demasiado surrealista (eso sí, la parte calcada a la peli “Escalofrío” me encantó y en general es bonito), no terminé Duma Key (bueno, lo hice con grandes saltos por lo pesado que se me estaba haciendo) y tengo pendiente terminar “Después del anochecer”, que no me estaba maravillando (como sí lo hicieron todas sus colecciones de relatos anteriores). “Blaze” sí que es maravilloso pero da la casualidad de que era uno de sus primeros manuscritos así que cuando me puse a leer “La Cúpula” lo hice con un poco de miedo, por si en aquellas 1100 páginas (es la tercera novela más larga de su carrera) se escondía otro “King” flojo o pesado. Afortunadamente nada más lejos de la realidad.

La trama no puede dejar de recordarnos a la película de “Los Simpson” a pesar de que King había hecho un intento de escribir el libro hace la tira de años. En ella, un pueblo (Chester’s Mill) queda incomunicado después de que caiga una cúpula invisible que emite una extraña vibración. No filtra el agua, tan sólo entra aire (a duras penas) por lo que a largo plazo llega a ser peligrosa e incluso mortal. Los habitantes del pueblo intentan sobrevivir dentro pero el alcalde es el ser más corrupto y ególatra del mundo y no dudará en llevar a cabo los planes más maquiavélicos para lograr hacerse con el control absoluto de todos los recursos.

Una vez más Stephen King demuestra ser impresionantemente hábil con los personajes, ya que en este libro maneja a todo un pueblo. Sí, muchos acaban siendo meros figurantes pero hay muchos principales y muy interesantes. Siendo objetivos casi todos están muy estereotipados pero tampoco vamos a pedirle peras al olmo a estas alturas…

Conclusión: “La Cúpula” es una de las mejores novelas que King ha publicado últimamente. Es adictiva desde la primera página (adictiva de verdad) y en sus capítulos cortos, algo que hace más amena si cabe la narración, no dejan de pasar cosas. La historia tiene bastantes semejanzas y guiños a la política estadounidense (Bush y demás) pero llevada al extremo, claro, por lo que tenemos a un villano a la altura, que da muchísimo juego. Respecto al final debo destacar que no es tan sorprendente como cabría esperar (desde la mitad del libro ya se puede intuir por dónde van los tiros) pero aún así una novela de 1100 páginas que se hace corta es todo un logro. Se mire por donde se mire. Una must-read para cualquier fan del género fantástico (terror hay muy poco esta vez) y aún más para los seguidores de King.