Análisis de “United States of Tara”: Tres temporadas y un cliffhanger final

Ha terminado y es curioso que haya estado a punto de escribir un “por fín” al comienzo de esta frase, porque lo que comenzó siendo una serie original y ocurrente ha terminado siendo un despropósito. Cierto es que “United States of Tara” merecía la pena sólo por ver a Toni Colette interprentando hasta 9 personajes distintos (muy distintos entre sí) pero desde el comienzo de la segunda temporada ha ido cayendo en picado y ahora, después de haber visto cada uno de sus capítulos, no me extraña que Showtime haya decidido prescindir de ella.

 

La serie enganchó a la gente (a mí al menos) cuando nos lanzaron una pregunta al aire: “¿Qué hecho en el pasado de Tara fue el que la dejo así de mal?” Ese misterio a lo Mujeres Desesperadas le daba sentido a tanto frikismo y tanta situación extraña. De hecho en los cliffhangers de las dos primeras temporadas avanzaron en la investigación pero me resulta curioso que la serie haya terminado su tercera temporada con una Tara que se da por vencida y decide internarse en un centro psiquiátrico en lugar de buscar a su hermanastro malvado (el que se supone que lo originó todo) y empezar su curación desde ahí.

No obstante creo que cualquier desvío en la trama principal hubiera quedado subsanado perfectamente si a los guionistas no se les hubiera ido tanto la cabeza con las secundarias. En la primera temporada los dos hijos de Tara eran interesantes, Kate por ser la típica inútil que quiere llegar a ser algo y no da más de sí y Marshall por su homosexualidad y su relación con el típico malote que de hetero acaba teniendo más bien poco. También rondaba por allí Charmaine (¿no era un nombre de Pokemon?), la hermana de Tara que no aportaba mucho pero no molestaba.

Pero, como digo, todo se fue llendo al traste y nos encontramos de pronto con un Marshall teniendo una relación con una chica (ein?) psicópata perdida y después con un chico con más pluma que él y bastante desesperante en general. Kate y la trama de la princesa y las tartas fue ya para volverse loco y Charmaine con su embarazo se volvió insoportable. En la tercera se suavizó el ambiente un poco pero a cambio se perdió el leit motiv de la serie y todos los personajes andaban también perdidos, incluso los nuevos ,por muy prometedores que pudieran ser (una pena que el personaje de Frances Conroy se haya desperdiciado así…).

Resumiendo, que “United States of Tara” es el claro ejemplo de una serie prometedora y compleja que no ha sabido llevar un rumbo y mantener la cordura entre tanto caos. Aún así tenía bastantes cosas buenas, por ejemplo unos personajes bien dibujados y un buen reparto encabezado por una Toni Collette maravillosamente genial que ha demostrado que puede con todo. Literalmente. ¿Nos merecíamos un final bien cerrado todos los que hemos estado siguiendo la serie? Es indudable que sí pero ahora entiendo un poco mejor a Showtime, que tenía una serie premiada pero que no veía nadie y que iba a la deriva. Quizá una cuarta temporada nos hubiera dado otra percepción de la serie en su conjunto pero así es el mundo de la televisión… Tendremos que quedarnos con los buenos momentos que nos dio Tara en lugar de pensar en el tiempo que hemos perdido con una serie inconclusa. Es mejor para todos XD