Crítica: Noche y día

La carrera de Tom Cruise no está en su mejor momento, eso es vox populi. Después de fracasos como “Valkyria” y “Leones por corderos” necesitaba un blockbuster que volviera a relanzarlo como la estrella que siempre ha sido. Y eso pretendía con “Noche y día” pero finalmente el público no ha acompañado, el presupuesto se va a recuperar a duras penas y para ser justos he de decir que tampoco merecía convertirse en un fracaso.

La trama de la película me parece algo confusa desde el principio ya que todo ocurre un poco porque sí pero en realidad tampoco importa demasiado cuando el Mcguffin es una pila pequeñita capaz de abastecer a una ciudad entera para siempre. Y es que es de agradecer que tanto el director como los actores se tomen la película tan a coña, eso hace que aumente la sensación de comedia, terreno en el que Cameron y Tom se desenvuelven con total comodidad.

Una de las mejores escenas de “Noche y día” es la primera setpiece, una de esas con tiros y mucho movimiento en plena autopista. Bastante espectacular ese coche que vuela dando vueltas hacia un Tom Cruise agarrado al techo de otro vehículo rollo “Death Proof”. En fín muy vistosa aunque menos que la de “La Jungla 4.0” o por poner un ejemplo “Cruisiano”, la de “M:I 3” en la que él es el que sale despedido hacia el coche y no al revés.

El problema que ocasiona esta escena es que el resto de las setpieces son bastante peores, incluso la de los toros y al final queda la sensación de que le falta más emoción y escenas más originales. Además abusan demasiado de un recurso que consiste en saltarse escenas de acción mostrando al protagonista dormido o drogado abriendo los ojos cada X tiempo para que podamos tener una ligera idea de la huida. La primera vez queda muy divertido pero que después de tres veces cansa y empiezas a pensar que te están tomando el pelo o que no querían gastarse en más explosiones…

Los protagonistas caen bien desde un principio y empatizan con el espectador pero siempre por separado, el tandem Cruise-Diaz no tiene química como pareja romántica (igual que les pasaba a Hugh Gran y Drew Barrymore en “Tú la letra y yo la música”, por ejemplo). Los secundarios son en este caso meras comparsas necesarias para el desarrollo de los acontecimientos pero poco más.

Y por supuesto algo hay que decir sobre Los San Fermines de Sevilla, esa nueva fiesta española que pretende inculcarnos el gran Tom Cruise. Ya lo intentó en M:I 2 con otra de sus grandes revelaciones: Las procesiones incendiaras con las Virgenes ardiendo y todo el mundo feliz de la vida. Se ve que Jordi Moyá (que aparece en “Noche y día”) y Penélope Cruz (que estaba con Tom cuando rodaba M:I 2) no están muy puestos en esto del folklore español o no se atrevieron a corregir a los responsables…

Conclusión: “Noche y día” es una película de acción dinámica y entretenida con dos actores que se nota que se lo han pasado muy bien rodando juntos. Tiene un bajón importante a mitad de metraje y no consigue recuperar el ritmo del todo después de eso ya que las setpieces posteriores no mantienen el nivel pero aún así la película en general no decepciona. Está claro que no será la película del verano pero es una buena opción para estas tardes calurosas en las que no apetece pensar mucho.