Señales del futuro

knowing

Ayer por fín pudimos ver “Knowing”, llamada en españa “Señales del futuro” en un alarde de creatividad que aún me cuesta asimilar :P. Tenía ganas de verla, sobretodo por ver qué había hecho esta vez Alex Proyas, director que me conquistó con “Yo, Robot”.

A priori la trama de “Knowing” es sencilla: Años 50. En un colegio cualquiera se hace un experimento; una cápsula del tiempo en la que un grupo de niños dibuja cómo cree que será el futuro. 50 años después la cápsula se abre y un profesor viudo cuyo hijo estudia en ese colegio, recibe por casualidad uno de los papeles de la cápsula. Éste es diferente ya que está lleno de números. Al estudiarlos descubrirá que contiene la fecha, la situación y el número de víctimas de las principales catástrofes mundiales de los últimos 50 años y aún quedan tres por ocurrir. Jack (interpretado por el omnipresente Nicholas Cage) intentará conseguir la salvación de la humanidad en una carrera contrarreloj acompañado de su hijo y la descendencia de la niña que realizó la profecía.

He leído muchas críticas y comentarios sobre la película y aunque todo el mundo coincide en resaltar las impresionantes escenas de acción, la opinión general se divide entre los que creen que el planteamiento de la película tiene sentido y consistencia y entre los que piensan que, aunque el comienzo está muy bien, el último tramo es una completa chorrada. Yo soy de los del primer grupo. La película me ha sorprendido y las conclusiones a las que llega me parecen coherentes (dentro de lo posible, claro) y muy interesantes.

En lo que sí coincide todo el mundo es en que Alex Proyas ha demostrado ser un director innovador y con mucha personalidad. Sólo hay que ver la impresionante escena del accidente de avión grabada ¡¡en PLANO SECUENCIA!! ¿Que no os lo creeis? Yo tampoco si no lo hubiera visto. Es alucinante. También destacan el accidente de metro (algo más trillada la idea pero genial en su realización) y por supuesto los minutos finales que dejan a todas las anteriores películas de catástrofes a la altura del betún.

Sobre el guión decir que a mi, como he mencionado antes, me ha parecido consistente y no flaquea nunca. Las dos horas de película se me pasaron volando. Creo que los cuatro guionistas han hecho un trabajo estupendo y han sabido sorprender y contar la historia más antigua de forma que haga al espectador plantearse si el comienzo de todo (o el final, es lo mismo) pudo suceder tal cual se muestra en la película. Una teoría que me recordó bastante a la de “Misión a Marte”.

En “Señales del futuro” el aspecto religioso parece ganar la batalla al científico comenzando con que nuestro protagonista cree en la teoría de que todo está planificado y nada ocurre por accidente (contraria a la teoría del Big Bang en la que por accidente se produjo una explosión que dio lugar a la formación del universo que conocemos). SPOILER –> Tenemos también un grupo de extaterrestres que parecen ser una mezcla entre los cuatro jinetes del apocalipsis y los creadores del arca de Noé (Al final doy por hecho que en sus naves llevan dos miembros de cada especie). La catástrofe que destruye a la humanidad se me ocurre que podría ser también simbólica, es decir nos detruye el fuego, llega a nosotros el infierno, un sol que se revela contra lo mal que tratamos el planeta y lo malos que somos los humanos (el rollo de siempre, vamos). Los últimos minutos terminan de asentar la ideología religiosa. Las naves que dejan a “los primeros”, los elegidos, , aquellos que oyen los susurros (Dios) en un nuevo planeta paradisíaco (árbol de la vida icluído). Esa sería una interpretación posible aunque la puramente “científica” también se sostiene de igual manera. –> FIN DE SPOILER.

Conclusión: “Señales del futuro” me ha parecido una película interesante y amena, con una dirección y fotografía alucinantes y que posee suficiente trasfondo como para que cada uno saque las conclusiones que estime oportunas. Todo ello sin ser un comecocos o intentar imponer ningún criterio. Ante todo la cinta es un blockbuster catastrofista sin pretensiones cuyo fin es entretener al espectador. Un genial comienzo de la temporada veraniega después de varios bodrios (Fast and Furious, Monstruos contra alienígenas…)