NY / Orlando día 12 (24 de Junio) Universal Studios
13 agosto 2009 2 comentarios
El día 24 nos decidimos por fín a ir a Universal así que nos despertamos pronto y bajamos a recepción para pedir un taxi. No tardó más de 15 minutos y en llegar al parque unos 25. El piltrafilla del taxista nos dio la vuelta mal a propósito. Parecía creer que merecía más dinero por su trabajo. En fin… Una vez aclarado el asunto nos dirigimos a las taquillas para sacar las entradas.
Buscamos una taquillera que hablara español lo que facilitó bastante el trámite. Tras explicarnos las posibilidades decidimos comprar la entrada VIP que nos permitía saltarnos todas las colas todas las veces que quisiéramos y en los dos parques. Es cara pero merece mucho la pena si sólo tienes un día y quieres disfrutar de verdad de Universal. Unos minutos después éramos 200 y pico dólares más pobres pero felices por tener un día entero en Universal.
Lo bueno que tienen los parques es que están juntos y puedes ir de uno a otro (Universal y Island of adventure) en 10 minutos. La zona de tiendas y restaurantes (lo que en Disney sería el Downtown) está a la entrada de ambos parques por lo que nada más salir de uno puedes ir a comer o cenar sin moverte demasiado.
Entramos primero en Universal ya que sólo queríamos ir a Island of adventure para montar en Jurassic Park. La primera atracción que visitamos fue Shrek 4D que está mucho mejor que los 3D de Disney. Lo del 4D supongo que es porque los asientos se mueven (por ejemplo en una persecución a caballo) y demás. La más parecida es It’s tough to be a bug de Animal Kingdom. El corto trata sobre Shrek y Fiona cuando ésta última es secuestrada por el fantasma de Lord Farquaad.
Las siguientes atracciones fueron:
Twister: Es una atracción basada en la película. Te ponen dos videos bastante largos donde aparecen Bill Paxton y la gran Helen Hunt hablando sobre los tornados y toda la parafernalia. La decoración interior es genial, una casa destrozada por un tornado. Después del segundo video abren las puertas de lo que es la atracción: unas gradas y enfrente un decorado de la película que parece simular el autocine donde se forma el F5. Mediante efectos de luces y sonido comienza a formarse el tornado. Hay explosiones bastante espectaculares por la proximidad, mucho viento, objetos volando, vacas volando también… El tornado cada vez es más grande. El techo de las gradas empieza a levantarse, todo tiembla y de pronto todo el mundo grita cuando el suelo que tienen bajo sus pies se hunde. Es genial.
The Revenge of Mummy: Es posiblemente la mejor montaña rusa en la que me he montado. Pudimos subir tres veces gracias al pase VIP. La atracción es corta pero muy intensa. Comienza entrando en las catacumbas, donde puedes ver un grupo de momias, escarabajos e incluso fuego en el techo muy muy conseguido. Como en Expedition Everest llega un punto en el que no puedes seguir así que el tren va hacia atrás (no tanto como en la de disney) y se coloca en la dirección correcta. Y aquí viene lo mejor de la atracción: hay una subida pero no es de las que engancha y sube poco a poco, no. Hay un impulso superfuerte y sin darte cuenta te encuentras cayendo y girando a toda velocidad. Todo esto a oscuras, con algunos efectos muy chulos de fuego y luces. Merece muchísimo la pena.
Jaws: Esta atracción tiene detrás uno de los decorados más alucinantes que he visto ya que está dentro del pueblo de Amity. Así como suena. Hay puestos, tiendas y casas. Incluso en una pequeña plaza hay un tiburón blanco colgado donde hay siempre cola para hacerse una foto. La atracción como tal es un paseo acuático donde el conductor hace las veces de capitán de la embarcación e intenta matar a Bruce. Hay varias apariciones muy chulas hasta que finalmente el pobre acaba achicharrado (como en la segunda parte, por cierto). Es una atracción muy divertida.


Disaster! es una atracción en la que te muestran como se hacen los efectos especiales (muy parecida a la de Hollywood studios). Aquí el guía de la atracción es muy importante ya que tiene un papel bastante activo.
De hecho interactua durante varios minutos con un Christopher Walken holográfico que parece real. Es impresionante. Después de esta demostración hacen pasar al grupo de visitantes a una sala. Escogen a tres o cuatro y les graban haciendo cosas como simular una caída o gritando o poniendo cara de susto etc… Luego estas imagenes serán añadidas en un trailer de una película catastrofista ficticia. Queda gracioso. El resto de la atracción es una demostración física de efectos especiales. Puedes ver la destrucción e inundación de una estación de metro.
The Simpsons ride es una montaña rusa en 3D. Está muy conseguida porque no te mueves del sitio y a veces realmente te crees que estás en movimiento, sobretodo en el primer ascenso. Muy divertida porque puedes ver todo Springfield y más allá.
Men in black. Ésta en concreto es una de las pocas que se ve que son muy antiguas. Es un mata-marcianitos con láser pero no funciona demasiado bien.
E.T. Ésta es mítica. Empezando por el método inservible ideado por Steven Spielberg de darte una tarjeta preguntando tu nombre hasta el viaje en bicicleta por las escenas más importantes de la película. La segunda parte, bastante peor, ocurre en el planeta natal de E.T. y visto lo visto a Dios gracias que no haya una secuela…
Terminator 3D es un show en 3D que en un momento dado interactúa con actores de carne y hueso simulando que salen de la pantalla (moto incluída). Está tan bien montado que es increíble. Imprescindible para cualquier fan de la saga ver esta pequeña película que se sitúa entre T2 y T3.

Jurassic Park es una de las mejores rides. Es un paseo muy entretenido viendo dinosaurios de todo tipo y tamaño. Vas por el agua y te da tiempo a relajarte hasta que llega la caída que es parecida a los fiordos del parque de atracciones de Madrid pero mucho más pronunciada. Es realmente impresionante. Tanto que si teneis gorra no dudeis en sujetarla no os pase como a mí que se me perdió mi querida gorra de LOST. Si os pasa sabed que es imposible recuperarla… sniff.
Doodle do ride es una atracción de “troncos”. Está dentro de la zona infantil ambientada en los dibujos del famoso Dr. Seuss creador de El Grinch o Horton. En este caso los vehículos son muy estrechos e incluso hay una muestra fuera para que pruebes si entras o no en caso de ser un poco… grande (en Orlando abundan). Muy divertida la última caída.
Estas dos últimas son de Island of Adventure y por el paseo que dimos eran las únicas dos que merecían la pena. Había algún paseo y montañas rusas muy muy bestias para nosotros. Además no había tiempo porque disponíamos de pocas horas.
Lo más interesante de Island fue el poder ver los cimientos de la sección de Harry Potter y el cartel que anuncia que a partir del 2010 estará listo. No creo que nunca volvamos a Disney porque con una visita es suficiente pero sí que pensamos volver a Universal dos o tres días hospedándonos en un hotel de allí. Así podremos ver Hogwarts, el bosque prohibido y Hogsmeade (uff!!!) y también volver a montar en todo tranquilamente porque tuvimos que ir corriendo de un sitio a otro.

Mi novio y yo coincidimos en que Universal Studios es el mejor parque de Orlando.





Fuimos a Little Mermaid Voyage. Resultó ser un musical de “La sirenita” de unos 20 minutos bastante bien montado. Estaba compuesto de “Part of your world”, “Under the sea”, y una escena final para cerrar el show. No es gran cosa pero con tiempo es curioso.
Ese día hacían el show Fantasmic. Para coger sitio hay que ir al menos una hora antes. En esta ocasión también era un anfiteatro. El más grande de Disney, eso sí. El decorado es una gran montaña rodeada de agua. Con la amenaza de lluvia que había anunciaban cada pocos minutos que debido al tiempo el show podía ser aplazado o suspendido. Por suerte no pasó de ahí y pudimos verlo. Es un show bastante espectacular donde Mickey se enfrenta a los malos de las películas Disney. Mezcla fuegos artificiales con reflejos en el agua (unos videos muy chulos) y al final incluso pasan barcos con los personajes Disney más famosos.



La primera atracción que visitamos fue Jungle Trek, un recorrido por una selva asiática con ruinas y animales salvajes (tigres, murciélagos enormes…).
A la salida ya podíamos sacar otro Fast-pass así que fuimos a sacarlo a River rapids. Y como ya nos cumplía el de Mission Everest corrimos hacia allí para montarnos. Es, como he dicho antes, una de las montañas más fuertes. Está dentro de una montaña (el Everest se supone) y comienza con un ascenso bastante grande. Las primeras caídas son normalitas hasta llegar a “los problemas”. Resulta que se llega a un punto donde las vías están rotas y retorcidas. ¿Que pasará? Te preguntas. No por mucho tiempo porque en seguida va el tren hacía atrás sin piedad, a toda leche y en la oscuridad de una cueva. Después de eso sigue hacia adelante por otro camino hasta salir de la montaña. No me extraña que mi novio se mareara. Pobre… Por cierto la de “La momia” del parque de Universal le da cien mil vueltas a esta.
Una vez escapamos de allí fuimos a sacar un fast-pass para el Safari y nos metimos en Pangani Forest que es un recorrido parecido al Jungle Trek pero un poco más largo. Puedes ver un grupo de gorilas y alguna otra cosa interesante. Nos quedamos con ganas de ver una exhibición de vuelo de rapaces porque no conseguimos coincidir con niguno de los horarios.
Después de Pangani fuimos a Kali river rapids, una atracción muy divertida. Acabas empapado, eso sí pero con el calor que hace allí se agradece mucho.
Empapados nos dirigimos a Dinosaur Land y montamos en Dinosaur, la atracción de la película de Disney. No sabíamos cómo iba a ser y tengo que decir que salimos de allí encantados. La atracción es un viaje en el tiempo, a la era de los dinosaurios. Todo ocurre en la oscuridad y los movimientos y balanceos del vehículo hacen que de mucha más impresión de lo que realmente es. Comienzan a salir dinosaurios por todos sitios y al final hay una persecución con un Tyranosaurus muy chula. La primera vez nos asustó bastante. Esta atracción se nota que es bastante actual (del 2003 creo). Es una imprescindible.
Una vez tuvimos nuestros tickets en el bolsillo dimos una vuelta y nos paramos, como buenos frikis que somos, en la atracción de Star wars. El decorado exterior es genial. Hay un par de árboles con una casa Ewok encima y un enorme AT-AT cruzando por allí. La cola pasa entre sus patas. También hay un pequeño escenario donde hacen una especie de función para niños que es una clase padawan. Un poco más atrás hay una aeronave también del retorno del jedi (la protagonista de la fantástica persecución por el bosque). Por supuesto puedes subirte a ella y hacerte la foto de rigor.
Cerca de allí se encuentra el espectáculo de Indiana Jones (todo lo de George Lucas está juntito). Hay funciones programadas pero se puede llegar 10 minutos antes y encontrar sitio ya que el anfiteatro es enorme. El decorado es igualmente impresionante. Tiene tres sets diferentes y los dos primeros se parten por la mitad de forma que cuando termina la escena cada lado se retira a izquierda y derecha y deja paso al siguiente. El show es bastante largo y tiene un comienzo un tanto “americano”. Un presentadorzuelo saca a varios personajillos del público y les pone a gritar y a hacer poses estúpidas. Cuando ya se han reído de ellos bastante les visten apropiadamente y pasan a ser extras del show, que como tal está muy bien montado y es bastante espectacular. Las tres escenas son la mítica del totem, una lucha en la azotea de un conjunto de edificios y la última del avión, explosiones y tiroteos incluídos. La verdad que es digno de ver.
Buscando algo de emoción nos dirigimos a Tower terror. Es un edificio enorme que se ve casi desde cualquier ángulo del parque. La decoración como siempre es impresionante. En las colas de fuera hay aspersores que simulan niebla y dentro parece un hotel de película de terror. Primero hay que ver un video en el que te cuentan el tema de la atracción. Una familia que subió en uno de los ascensores tuvo la mala suerte
Después de tanta emoción nos apetecía relajarnos así que montamos en “Great movie ride” que es un viajecillo muy bien montado por las películas clásicas del cine americano. Lo más curioso es que el conductor es un actor que en un momento dado se une a las representaciones de las películas. En un tiroteo se queda en tierra y es el propio gangster el que pasa a conducir el vehículo. Más tarde se venga del nuevo conductor de una manera bastante divertida. Al final de la atracción hay un montaje con imágenes de películas clásicas y contemporáneas muy bonito y emotivo.
Respecto a los restaurantes hay uno que me llamaba mucho la atención: El Pizza Planet. Creía que iba a estar ambientado en la película pero que va. Sólo es un restaurante normal y corriente con olor a comida de comedor (como todos).
Después de ver esto nos tocaba ir a Toy Story Mania que es una atracción digna de Pixar. Es la típica de “disparar marcianitos” pero con la particularidad de que es en 3D. El coche va parando en distintas pantallas donde tienes que lanzar aros, dardos, pelotas y demás objetos a los personajes de Toy story. Como todas las de este tipo está hecha con puntuación para que te piques con tu acompañante a ver quien gana. El efecto 3D es muy bueno y aunque acabas con el brazo dormido de tanto darle a la palanquita, es otra de las mejores de los cuatro parques Disney.
Nada más salir de allí fuimos a Muppet 3D, una película en 3D como su propio nombre indica sobre las famosas marionetas. Estaba mejor hecho que la floja “Cariño he encogido a los niños” pero aún así es peor que cualquier película en 3D que puedas ver en un cine normal.


La siguiente atracción fue Mission Space. Es un simulador espacial con dos intensidades designadas por colores: verde y naranja. La primera es más suave y la segunda tiene más giros y más velocidad. El aparato es algo claustrofóbico, todo hay que decirlo. Nosotros nos subimos en la verde para probar. Nos tocó con dos chicas. En el video de presentación aparece el gran Gary Sinise repitiendo su papel en Misión a Marte. A cada uno de los cuatro tripulantes se le asigna un cargo (navigator, pilot, commander y engineer) que luego tendrá que “desempeñar” en la misión. He de decir que el video de simulación se ha quedado antiguo no, lo siguiente. Es por eso por lo que la atracción no pasa de ser meramente curiosa. Me pregunto porqué no lo cambiarán haciendo una buena animación como las que se hacen ahora (Se lo podían encargar a los chicos de Pixar e incluso poner a un Wall-E por allí XD).
Soarin: Esta es una de las preferidas de todos los parques, de hecho he llegado a oír por ahí que es la mejor. Yo puedo asegurar que no es así. Siempre está hasta los topes por lo que un Fast-pass aquí es obligado. Soarin está dentro de un recinto que huele a comedor de colegio que tira para atrás. Allí también se encuentra “The circle of Life” una película sobre el medio ambiente con los personajes del Rey León que no vimos y Living with the land que es un paseo acuático muy largo donde puedes ver entre otras cosas el invernadero del parque donde cultivan alimentos que luego sirven en los restaurantes :S
Dada nuestra afición por Pixar entramos en una atracción de buscando a Nemo que descubrimos (sin ninguna sorpresa) que era para los más pequeños. Un recorrido en una ostra en el que se presentan varias escenas de la película pero con los personajes en 3D. No tiene mucho más. Lo mejor es la fuente que hay afuera con las gaviotas (Mine-mine-mine).
El viernes 19 nos despertamos a las 7:00 de la mañana y bajamos a hacer el check out. Como ya estaba todo pagado no tardamos ni dos minutos. Salimos fuera a esperar nuestro shuttle, la furgoneta azul que debía llevarnos al aeropuerto. Esta vez fuimos los primeros en subir y el viaje se nos hizo eterno. Aproximadamente una hora y media de paradas para recoger gente, subir maletas y parar en las distintas terminales.
Tardamos unos cuarenta minutos en llegar a nuestro Resort (Riverside). Para matar el tiempo ponen una película protagonizada por los personajes Disney, claro, en la que te dan instrucciones sobre el check in, los parques de atracciones, las normas de los hoteles… En fín que cuando llegamos teníamos unas ganas locas de ir al primer parque. Ya habíamos decidido que sería Magic Kingdom porque ese día tenía Extra Magic Hours. Para el que no lo sepa son horas extra después del cierre del parque únicamente para los que se hospedan en zona Disney. En realidad se puede quedar el que quiera (eso lo comprobamos después) pero como hay que enseñar la tarjeta de Disney, los que no la tengan no pueden montar en nada por lo que las colas se reducen bastante.



Después de atravesar la calle principal y recuperarnos de la visión del Castillo a lo lejos, entramos en la primera atracción que vimos: STF. Es un decorado enorme basado en la película. Mientras subes por el arbol puedes ir viendo las distintas habitaciones de la familia y su peculiar decoración, un molino enorme y otros detalles curiosos.
- Piratas del Caribe: Es un paseo sobre el agua en el que vas viendo distintas escenas de la película (o mejor dicho lo que después fue la película). Tiene una pequeña caída en la oscuridad muy divertida y algunos efectos muy conseguidos como por ejemplo el de Davy Jones reflejado en una cortina de bruma o la fantástica escena de la guerra de barcos. Dado el éxito de la película han añadido figuras de Johnny Depp por toda la atracción. Atención a los movimientos del último, el que está sentado en la mecedora. Parece real.

Llegamos allí empapados a pesar del paraguas que habíamos comprado el primer día. En la puerta nos lo plastificaron para que no goteara y bajamos las escaleras de caracol de la tienda. Estuvimos trasteando con el Ipod touch e incluso preguntamos a un dependiente que hablaba español (más o menos) si podríamos comprarlos por internet y que nos los mandaran serigrafiados ya que es la única forma de conseguir este servicio. Nos comentó que no, que la única forma era comprarlo desde España ya que Apple no realiza envíos internacionales. De todos modos la web tiene precios bastante elevados.
Cuando nos hartamos de trastear con los Ipod y los Mac salimos y nos dirigimos al Rockefeller center ya que lo habíamos visto muy de pasada. Hicimos algunas fotos y ya nos íbamos a ir cuando a los pies del rascacielos vimos un cartel que ponía NBC. ¡No se nos había ocurrido antes ir a la tienda oficial de la cadena! Nos quedamos de piedra. Allí había camisetas y material de todo tipo de series que nos encantaban como Friends, the office, Urgencias, 30 rock o House.
No pude resistir la tentación de comprarme un delantal de Central Perk y una camiseta de “We were on a break” (Estabamos en un descanso) la mítica frase de Ross. Aunque había otras muy chulas de Friends *(últimas fotos)* compramos alguna de The Office. Una super friki con el dibujo de Dwight que Pam hace como proyecto de diseño gráfico y otra que pone Jim&Pam&Dwight&Michael. Yo me hice con una taza de World’s best boss de Michael Scott y mi novio con un boli jeringuilla de Urgencias. Aquello era el paraíso para nosotros. También probamos un montón de caramelos raros y dulces que había en la parte de atrás de la tienda. Ah! y compramos un par de ponchos de la NBC ya que aún seguía lloviendo a más no poder.

En fín que fue una mañana de compras insuperable. Volvimos al hotel más felices que Carrie Bradshaw con unos manolos XD. Allí descansamos un poco, nos duchamos y bajamos a hacer una merienda-cena en el Carnegie Deli por aquello de que es tan famoso que teníamos que probarlo. Por si no lo sabeis es un restaurante en el que te ponen unos sandwiches enormes y está empapelado con fotos de famosos que han ido a comer allí. Pues bien he de decir que no volveremos nunca más. El sitio en sí es algo bohemio y tal pero las mesas están juntas y son minúsculas por lo que tienes que comer al lado de completos desconocidos y encima sin mucho espacio. Nos sentimos bastante incómodos la verdad y los sandwiches estaban buenos pero tampoco es que fueran una maravilla de la vida.
Después de la decepcionante experiencia fuimos al Lindy’s (un lugar que teníamos pendiente) famoso por tener una de las mejores tartas de queso del mundo. Y después de probarla puedo asegurar que es cierto. Yo me pedí una de chocolate con helado de vainilla (orgásmica) y mi novio probó la clásica de queso que también estaba espectacular. Es un sitio caro pero si os gusta el dulce no os lo podeis perder.





A las 10:00 fuimos a la juguetería que está justo al lado. Esa que es famosa por tener el piano de la película Big, sí, el gigante que se toca con los pies. (Mi novio se lo pasó bomba deslizandose por él). Hay una cosa que nos hizo gracia, si entras nada más abrir la juguetería, osea si eres del primer grupo de clientes, podrás ver a los dependientes formando un pasillo y aplaudiéndote mientras entras en la tienda. Allí tienen espíritu Disney: Siempre una sonrisa y siempre atentos a cualquier cosa. Estuve a punto de comprarme el sombrero seleccionador de Harry Potter pero por el tamaño (a la hora de meterlo en la maleta y demás) me eché para atrás. En el próximo viaje cae jiji.
Después de tomarme un café por un dolar nos dirigimos al MoMA (Museum of Modern Art) a ver mi cuadro favorito, para mí el más bonito del mundo: “Starry night” de Van Gogh, (el “Noche estrellada” de toda la vida XD). Yo pensaba que habría bastantes más cuadros de Van Gogh pero sólo hay dos. Tiene cuadros interesantes como algunos Andy Warhols, Matisse o incluso de Picasso pero en general el Met lo supera con creces. El Moma es demasiado gafapasta para alguien como yo. En las plantas bajas hay obras ridículas: Un traje colgado, una rueda, unos trozos de papel doblado, unos pegotes… Cosas así que te hacen preguntar como has sido tan capullo de pagar 20 dólares por ver eso. Mi novio se lo tomaba a risa.
Hombre no está tan tan mal. La estructura del edificio es original, hay un helicóptero colgado por ahí y algunas vistas son curiosas. ¿Merece la pena por algunos cuadros? Para mí sí por el de Van Gogh pero sino creo que no hubiera entrado.
Pensábamos cenar en el Friday’s que hay al lado de Grand Central (donde ”rodamos” la famosa escena de la película “Carlito’s way”) pero ya que sólo ibamos a ir una vez en NY a esta cadena de restaurantes, preferimos ir al más importante, el de Times Square. No conseguimos una mesa al lado de la ventana 


Durante las horas siguientes vimos uno de los famosos lagos, un campo de baseball y varios puentes preciosos, zonas verdes con árboles impresionantes… hasta vimos un grupo de mapaches que correteaban por allí como si nada a tan sólo un par de metros de nosotros. Entrábamos y salíamos del parque para ubicarnos y caminar siempre hacia el norte pero es muy dificil orientarse en un sitio tan grande. La próxima vez lo tenemos claro: Una brújula es la solución.
En fín que para cuando pensamos en contratar un “chico-bicicleta” (transporte parecido a los que hay en China) que nos llevara a los sitios más importantes de Central Park ya estabamos hasta las narices del lugar y decidimos dejarlo para nuestra siguiente visita a NY. Salimos por un lateral y subimos un montón de manzanas. Pudimos ver la zona más pija de Manhattan. No encontramos la casa de Carrie Bradshaw de milagro.
Yo, aprovechando esta oportunidad pagué sólo 10 dólares. La cara de asco que se le quedó al gafapasta de la entrada no tiene precio. Me dio igual. Bastantes palos nos dieron en otros sitios como para pagar más de la cuenta por dar una inocente y breve vuelta por el museo.
La mejor sala para mí fue la dedicada a Van Gogh. Es impresionante ver sus cuadros en vivo y en directo. Después de dar una vuelta por las pinturas y esculturas subimos a la azotea donde pudimos disfrutar de unas vistas magníficas y de la extraña obra tubular que parecen las raíces de un arbol plateado. Curioso de ver, la verdad.
Se nos habían hecho las cinco de tarde a lo tonto y pensamos en invertir el resto del día llendo de compras a Times Square, algo que teníamos pendiente. Allí como es lógico es como para volverse loco comprando. Nosotros supimos mantener la calma y nos compramos algo en Levi’s a buen precio, un par de polos de Gap para nuestros respectivos padres también muy baratos y alguna camiseta en la genial Bubba-Gump. Aparte de los 140 dólares en M&M’s y unos 60 en Hersey’s. Chocolate forever… XD
El ferry llegó puntual y después de ver desembarcar a los que llegaban abrieron las puertas y pudimos subir. Es bastante ancho y estable, consta de varios pisos y se mueve a una velocidad considerable a pesar de su magnitud. Lo mejor es que es gratis, casi lo único de Nueva York.
La isla es como un pequeño pueblo periférico de cualquier ciudad. Volvimos a la estación a tomar el siguiente ferry pero antes paramos a desayunar en la única cafetería que hay allí. Esa fue una de las mejores decisiones que tomamos en todo el viaje. Pedimos un café y un Sprite, un par de bagles (bollo típico americano) rellenos de tortilla, queso y bacon y de postre unos donuts parecidos sino iguales a los del Dunkin’ donuts. No salió muy bien de precio y sin duda alguna es el mejor desayuno que hemos tomado nunca.
Vimos el toro de Wall Street y la conocidísima calle donde se han rodado tantas películas. Desayunamos por allí y seguimos hasta la zona cero. Es algo decepcionante ya que no se ve absolutamente nada, está completamente vallada. Tampoco hay mucho que ver pero bueno… En las vallas por cierto, están expuestos los proyectos de los cuales saldrá el nuevo monumento que rendirá homenaje a las víctimas del 11S. Es una zona con un ambiente enrarecido. Una mezcla de estres laboral por un lado y melancolía y solemnidad por otro. Prueba de ello es el cementerio que hay cerca de la zona cero, en pleno centro de actividad Neoyorkina, respira una paz y una tranquilidad que pone los pelos de punta. En la pequeña capilla que hay allí tienen una especie de stan forrado de parches de los bomberos, policías y demás héroes que perecieron en el atentado. *(última foto)
Lo siguiente que decidimos hacer fue atravesar el puente de Brooklyn. Es tan largo que obviamente no llegamos a la otra punta pero sí que recorrimos más de la mitad, lo cual es un logro para lo cansados que estábamos. Es genial ir atravesando los enormes arcos y ver el río debajo de ti. Hay dos carriles, uno para vehículos y otro para peatones y ciclistas un poco más elevado. Hay que tener cuidado con no andar por el lado equivocado porque te puedes llevar más de un susto bicicletil.
Aunque nuestro cansancio era extremo nos arriesgamos a visitar ChinaTown y Little Italy para hacer las compras de rigor (osea camisetas de I love NY y otros souvenirs). En Chinatown puedes regatear y ahorrarte algunos dólares. La zona tiene un encanto especial. Parece como si realmente estuvieras en otro país, todos los carteles están en Chino, muchos edificios tienen estética oriental y absolutamente todos los comercios los regentan chinos. De allí salimos con camisetas para la familia y amigos, alguna gorra muy chula y un par de chaquetas para nosotros, que no habíamos previsto las bajas temperaturas de NY.
Ya estábamos terminando las compras cuando empezó a llover así que aprovechamos para irnos a descansar al hotel. Nos echamos una super siesta y nos despertamos a las 22:30, hora perfecta para ducharnos y salir a cenar al PJ’s Clark para celebrar nuestro quinto aniversario. Estaba cerca de nuestro hotel por lo que no nos costó demasiado encontrarlo. Es un sitio muy acogedor e íntimo. La luz es tenue y la música relajada. Comimos bien (Patatas de la casa y aros de cebolla para picar y una hamburguesa cada uno) aunque no tan abundante como la cuenta. Comer en NY sale bastante caro. A nosotros no obstante nos mereció la pena cada dólar que gastamos allí y más esa noche.
Vimos el Apple store, un cubo de cristal enorme que guarda una tienda Apple enorme también debajo. Allí no es como en España donde si empiezas a tocar algo viene un dependiente corriendo a comprobar si estás escacharrando algún aparato con un inocente “¿Puedo ayudarle en algo?”. No. En el Apple store puedes tocar todo lo que quieras y todo el tiempo que quieras. De hecho regresamos un par de días a ver el correo y mirar nuestras páginas web favoritas. Además cada Mac tenía conectado un Ipod touch al lado, como quien no quiere la cosa y después de echarle una ojeada tanto mi novio como yo nos enamoramos de él hasta el punto de que casi nos compramos uno cada uno allí mismo. En fín que esa tienda es una pasada.
Nuestros estómagos despertaron poco después así que decidimos ir a un Starbucks, tan típical American que era imposible no probarlo cuanto antes. He de decir que nos decepcionó. Las tartas no tenían muy buena pinta y el azúcar en NY no endulza nada (!!) Es alucinante pero me eché seis o siete azucarillos y el café seguía sabiendo igual de amargo. Será porque es una ciudad obsesionada con las calorías… Después del café seguimos nuestra visita y vimos el Trump tower con la famosa bola del mundo y después nos dirigimos hacia el edificio de “La semilla del diablo”, más conocido porque allí vive la que tuvo la culpa de todo, osea Yoko Ono. Por cierto, había un grupito de gafapastas haciendo fotos al edificio. Es un edificio precioso y con un aspecto siniestro muy atractivo.
Descansamos un par de horas en el hotel ya que no podíamos aguantar ni un segundo más de pie y después fuimos a la boca de metro más cercana (eso creíamos, nos costó descubrir que había una justo debajo del hotel) para ir a Greenwich village en busca del famosísimo edifio de Friends. Decir que nos costó encontrarlo es un eufemismo XD. No sé cuanto tardamos pero mi pobre novio estaba a punto de asesinarme cuando por fín nos metimos por una callejuela y lo vimos. Estábamos tan cansados que aún teniéndolo delante dudábamos que fuera el mismo. También es porque la calle era muy estrecha y en la serie parece mucho más grande. Hicimos bastantes fotos y paramos a comer en un Subway super pequeño que había cerca. Muy acogedor eso sí. Recuerdo que nos reimos bastante con un cartel del método Heimlich que no teníamos ni idea de que pintaba allí.
En vez de coger el metro para volver seguimos andando (no se cuántos km anduvimos ese día) y llegamos al Flatiron Building, ese edificio que parece una punta de flecha. Después de fotografiarlo desde todos los ángulos posibles nos dirigimos al Empire State Building. Ya era de noche por lo que decidimos que nuestra próxima visita sería de día. En el Empire, como en casi todos los sitios de NY, te intentan vender hasta el alma y después de pasar por el detector de metales te hacen una foto con un fondo verde que luego por supuesto se convertirá en el famoso edificio.
Aunque practicamente está a tope de gente a todas horas, está todo tan bien organizado que no tardamos más de veinte minutos en poder subir. Los ascensores son algo agobiantes pero suben tan rápido que apenas tienes tiempo de sentir nada. Y una vez arriba te olvidas de todo al ver las vistas. Además aunque parece que sólo dejan unos minutos para estar allí, puedes bajar cuando quieras. Nos detuvimos en los cuatro lados del edificio intentando encontrar puntos de referencia como Times Square, el Flatiron Building e incluso la estatua de la libertad. Por cierto la entrada cuesta 20 dólares la más barata. Puedes subir a la punta pero el mirador que está algunos pisos más abajo merece mucho más la pena.
Cuando facturamos se nos olvidó pedir asientos cerca de la ventanilla así que al embarcar varias horas después, habiendo desayunado un zumo y un bollo por 6 euros XD, nos encontramos con que estábamos en el pasillo central. Yo me senté entre mi novio y un tío calvo con una camisa hawaiana que nada más llegar se descalzó y se puso a leer el periódico tan tranquilo. Un hombre de mundo vaya…
La primera tienda que visitamos fue la de M&M’s. Tres pisos presididos por unos tubos gigantes que contienen M&M’s de todos los colores que existen. Es divertido llenar bolsas con los colores que quieres, hacer combinaciones o elegir alguna combinación temática. Saben todos igual por lo que puede parecer una chorrada pero casi nadie puede resistir tanto colorido y tanto chocolate…
Times Square nos impresionó más que cualquier otra cosa. Los edificios inmensos poblados de carteles y luces, gente por todos lados, todo tipo de tiendas, puestos de perritos y Pretzels… Es alucinante y mucho más grande de lo que nadie puede llegar a pensar. No puedes dejar de mirar hacia arriba y maravillarte con cualquier cosa. Por mucho que pueda contar no podeis haceros una idea de lo maravilloso que es. Merecería la pena ir a NY aunque sólo fuera para estar en Times Square. Hay unas escaleras donde en pleno centro donde la gente se sienta y disfruta de la vista. También hay zonas llenas de sillas plegables por el mismo motivo.
Recuperados de la impresión cogimos nuestro super mapa y buscamos el Rockefeller center y la catedral Saint Patrick. Encontramos una pero no era esa. No sabía que hubiera más de una catedral en NY
De nuevo nos preguntábamos si realmente estábamos allí, viendo la estación más famosa del mundo que tantas veces habíamos visto en el cine… El techo por cierto es alucinante y el famoso reloj del centro de información es precioso. Nada más salir vimos el Chrysler y, muertos de hambre, decidimos volver a Times Square para comer algo. Nuestra elección, no es dificil averiguarlo, fue McDonalds. Uno que está abierto 24h. Después de elegir (El doble cuarto de libra fue demasiado para mi pero el Big Mac está más bueno que en España) nos sentamos en el último de los tres pisos a devorar los menús.















