Crítica: “Los juegos del hambre”

Muchos la definen como la película del año y es verdad que una nueva fiebre tan repentina ha sorprendido a todos. Y más con la saga Crepúsculo aún vigente aunque a punto de terminar (a Dios gracias) y la de Harry Potter (Que Rowling me perdonde por ponerlas en la misma frase) aún en nuestra memoria y nuestro corazoncito cinéfilo. Lo que está claro es que algo tiene la saga de Suzanne Collins, que ha vuelto a llevar al cine en masa a los adolescentes de todo el mundo. Ya desde los castings comenzó el hypeo y la gente opinaba sobre los posibles candidatos por lo que los de Lionsgate ya debían ir viendo que “Los juegos del hambre” iba a ser un pelotazo de los grandes. Y así ha sido finalmente.

Lo primero que me ha llamado la atención es lo terriblemente mal dirigida que está la película. Gary Ross ha cometido el error garrafal de intentar emular a Paul Greengrass con esa cámara al hombro en las escenas de acción (y en muchas otras también :-S). Olvidaos de distinguir gran cosa siempre que haya una lucha, una carrera o un enfrentamiento. Me parece muy bien que intente sugerir el punto de vista de Katniss igual que en los libros (que están contados en primera persona) pero no si con ello vas a privar al espectador de poder disfrutar de la película, digo yo.

Otra cosa que ya todos sabíamos pero que quizá muchos nos negábamos a aceptar inconscientemente es que la violencia está tan sólo sugerida para que hasta un niño de 2 años pueda verla en EEUU (porque aquí pasamos de todas esas chorradas bastante). Esto hace que uno de los puntos fuertes que tenía la historia se eche a perder completamente. Y es una pena, la verdad.  

En el casting brilla en todo su esplendor Jennifer Lawrence, que se come la pantalla en cada plano y transmite con cada gesto. Vamos que se mete al público en el bolsillo con un talento que yo personalmente no le había terminado de apreciar en “X-men: First class”. Pero sí, la chica es una actriz impresionante (Ya podría aprender cierta colmillera que es más sosa que un yogurt de agua…) y su Katniss es tal y como Suzanne Collins describe: Fría, arriesgada y valiente. Toda una heroína, vaya. El triángulo protagonista lo completan Liam Hemsworth y Josh Hutcherson, aunque el primero sale máximo cinco minutos en total. Yo personalmente habría preferido un intercambio de papeles porque nunca he aguantado a Hutcherson pero también es cierto que es mucho mejor actor, las cosas como son.

Y en el maravilloso mundo de los secundarios tenemos para elegir, desde una genial Elizabeth Banks a un apagado aunque resultón Lenny Kravitz pasando por Stanley Tucci o Woody Harrelson, que han sabido contenerse cuando todo parecía indicar que serían la mar de histriónicos. Me ha encantado ver también a Isabelle Fuhrman, la niña que nos encandiló a mi novio y a mí con su papel maligno en “La huérfana”. Ha dado un estirón muy bueno, está muy guapa por lo que espero que continúe su carrera con otros papeles. Desde luego el de psicópata está claro que lo domina.

Respecto al montaje, metraje y demás decir que las dos horas y veinte no se hacen largas para nada. La presentación de personajes ocupa casi la mitad de la película pero curiosamente está tan bien contada que la prefiero a la parte del concurso como tal. Como en toda adaptación hay cambios e incluso algún personaje como el de Seneca Crane hace acto de presencia antes de tiempo pero en general es increíblemente fiel a su equivalente literario. Yo desde luego me había imaginado así la cornucopia o el aspecto del vestuario de los tributos (tan extensamente descritos por Collins). Por cierto, me ha gustado la trama del distrito 11, gracias también a la pequeña Rue (que ofrece el único momento emotivo de la película). Además los efectos especiales están a la altura para tener un presupuesto de 70 millones de dólares (un presupuesto medio para un blockbuster así).

Conclusión: “Los juegos del hambre” es la típica película pensada para los fans de los libros. Todos los fieles seguidores de las aventuras de Katniss disfrutarán de lo lindo con los detalles (los que deje apreciar el frenético movimiento de cámaras del director) y sin duda se quedarán con ganas de más. A mí me ha gustado en un principio, no puedo negarlo aunque es la típica película que vas recordando peor según pasan los días. Me ha pasado lo mismo que con el libro, que me enganchó y me entretuvo pero no me dejó ningún tipo de huella ni de poso ni nada por el estilo. Vamos que creo que los más de 350 millones de dólares que lleva recaudados me parecen injustificados ya que, sin ser una mala película, dista mucho de ser una maravilla o una must-see de esas que afortunadamente aparecen cada año en nuestras pantallas. En dos palabras: Cine Kleenex, de usar y tirar.

Nota: 5,5

Crítica: “Battleship”

Peter Berg se atreve a emular a Michael Bay y su trilogía “Transformers” en esta curiosa y palomitera adaptación cinematográfica del famoso juego “Hundir la flota”. Sí, ese en el que de niños decíamos Agua-tocado-hundido como si nos fuera la vida en ello y al que jugábamos incluso con un trozo de papel. Como en todo blockbuster que se precie, los estudios se han asegurado las cartas más importantes para ganar en taquilla, a saber: Efectos especiales a la altura, aliens con navecitas y un reparto de lo más interesante.

Cuando comenzaron a salir datos sobre este estreno, todos nos preguntábamos qué argumento se podía sacar de un juego tan simple y los trailers desde luego no despejaban esta incógnita pero viendo la película sí que se pueden apreciar bastantes guiños al juego, algunos muy ingeniosos, la verdad. Tienen su gracia. La trama de todos modos no es para calentarse mucho la cabeza: Unos aliens intentan conquistar nuestro planeta y lo primero que se encuentran es una flota de barcos de la armada dispuestos a plantarles cara. A partir de ahí no es difícil imaginarse lo que viene después…

El reparto está encabezado por Taylor Kitsch, que vuelve a demostrar que un papel protagonista de estas características es demasiado para él. El chico no nos cae mal pero con su rol de gracioso no le llega ni a la suela al que interpretaba Shia LaBeouf en “Transformers”. Los otros dos papeles masculinos, los de Liam Neeson y Alexander Skarsgard son méramente anecdóticos aunque en la promoción que han hecho obvian este “pequeño” detalle. Una pena, porque el sensual Eric Northman de “True Blood” sí que puede tirar el sólo de este tipo de películas sin el más mínimo esfuerzo. Y las dos chicas de la película, Brooklyn Decker y Rihanna están sorprendentemente bien en sus respectivos papeles. La primera no aporta mucho pero al menos le han dado frases coherentes y no va luciendo cuerpazo gratuitamente (aunque lo tiene) y la segunda, pese a ser su primera experiencia cinematográfica no lo hace mal (aunque parece algo tensa a veces) y tiene su punto como tipa dura rollo Michelle Rodriguez.

Peter Berg como director demuestra una vez más su saber hacer y la experiencia que ha adquirido con películas como “El tesoro del amazonas”, ”Hancock” o la genial “La sombra del reino”. Las escenas de acción son espectaculares y los efectos especiales a la altura con una excepción: La cara de los aliens, algo en lo que se podrían haber esforzado un poco más porque están peor hechos que los de “Soy Leyenda” que ya es decir. Por suerte están el 90% del tiempo con la máscara y el traje rollo “Halo” puestos así que no hay mayor problema.

Conclusión: “Battleship” (o Waterformers como la llama mi novio) es el primer blockbuster que nos llega este verano, un mes antes que en USA, lo cual es raro. Quizá sea porque planean convertirla en 3D allí. Desde luego hay varios planos pensados precisamente para este formato. Sea como sea es una película super entretenida, con unas escenas geniales y un montaje super acertado que va in crescendo desde la primera media hora de presentación y casi no para hasta el final. No será la mejor del verano, ni siquiera estará entre las diez mejores (con un poco de suerte) pero desde luego ha marcado un buen comienzo.

Nota: Después de los títulos de crédito hay sorpresa; Una escena (bastante larga además) que termina de rematar la película y da pie a una segunda parte (faltaría más). Así que si quereis saber cómo acaba todo realmente ya sabeis…

Nota: 6,2

Crítica: “La fría luz del día”

Este es uno de esos casos en los que un trailer cumple su función de vender el producto hasta el punto de engañar con todas las de la ley. Si a esto le sumamos un trío protagonista de lo más atractivo para cualquier aficionado al cine de acción o ciencia-ficción, nos encontramos con unos cuantos euros menos en el bolsillo y una entrada para una película que es ante todo decepcionante.

La trama gira en torno a un joven cuya familia es secuestrada durante unas vacaciones en España y dispone solamente de unas horas para resolver el problema. Antes tendrá que desentrañar un oscuro secreto de su padre. Al mismo tiempo que intenta rescatar a los suyos descubrirá una conspiración del gobierno.

Parecía que ésta iba a ser una oportunidad única para ver los lugares más emblemáticos de Madrid con la calidad técnica que ofrece el cine americano, con una fotografía digna (que los españoles muy muy pocas veces hemos conseguido) y con unos actores importantes correteando por esos lugares tan cercanos y tan familiares. Pues NO. Nada más lejos de la realidad ya que la fotografía de Remi Adefarasin es uno de los (muchos) fallos garrafales que tiene la película.

Otro es el guión, horrible de principio a fin. La trama no se sostiene por ningún lado y hace que después de cuarenta minutos la película se haga bastante pesada. Además el mcguffin (ese elemento aparentemente clave para la trama pero que en realidad no nos importa qué leches sea con tal de que haga moverse a los personajes, la maleta en este caso) está fatal usado, de una manera tan torpe que más que ayudar a la película, termina de destrozar lo que ya de por sí era un producto de lo más flojo.

El director, bastante novel ya que sólo ha dirigido “JCVD” y algunos cortos, sorprende con algunos planos muy originales (sabe usar los espejos de una forma envidiable) y algunas set pieces muy resultonas para el poco presupuesto con el que contaba pero de poco nos sirve, la verdad ya que ni siquiera Sigourney Weaver interpretando a la mala de la película ni la presencia e innato atractivo del próximo Superman consiguen salvar la película. Y los pocos puntos que consiguen los protagonistas los pierde Oscar Jaenada con un papel sencillamente ridículo (como casi siempre, vamos). Verónica Echegui no está mal y desde luego tiene su público así que no habrá muchas quejas al respecto.

Conclusión: “La fría luz del día” es la típica película que promete mucho pero que se queda en nada. A priori tenía recursos y puntos a favor más que suficientes para ofrecernos un entretenimiento digno pero en esta ocasión no ha sido posible. Podrían salvarse algunas escenas y, desde luego nos hemos topado con cosas mucho peores pero no aprueba ni de coña. Al menos podemos disfrutar de Sigourney Weaver una vez más (aunque su papel está desaprovechado) y podemos confirmar que Henry Cavill va a ser un Superman excepcional, cercano y carismático (si Zack Snyder lo permite…). En resumen, una que os podeis ahorrar tranquilamente, que además no está el asunto para malgastar a lo tonto.

Nota: 3

Crítica: “Al borde del abismo”

Asger Leth debuta en el cine dirigiendo este thriller protagonizado por el incombustible Sam Worthington, la emergente Elizabeth banks (a la que veremos próximamente en “Los juegos del hambre”) y el desmejorado Edward Burns. La trama gira en torno a Nick Cassidy, un antiguo agente de policía que se escapa de la cárcel y se dirige al Hotel Roosevelt de Nueva York. Al subirse a la cornisa de uno de los pisos más altos, pone en peligro mucho más que su vida. La ciudad entera está a punto de quedarse paralizada, incluidos ciertos individuos que guardan grandes secretos.

A pesar de ser un recién llegado, el director se muestra bastante eficaz en general. El montaje tiene algún pequeño momento de bajón aunque nada importante y el comienzo del relato puede resultar algo brusco. Las escenas de acción no son nada del otro mundo aunque hay que reconocer que tiene mérito mantener la tensión durante hora y media con un protagonista plantado en una cornisa.

Los actores están correctos, nada destacable salvo quizá Jamie Bell y su compañera Génesis Rodriguez, más que nada porque sus personajes le dan al espectador un respiro con unas escenas mucho más dinámicas (al más puro estilo “Ocean’s eleven” o “Mision: Imposible”) que las que pueden ofrecer Sam Worthington y Elizabeth Banks. El guión consigue crear y mantener la intriga hasta el final, algo imprescindible para que un película así funcione.

Conclusión: No hay mucho más que contar, que “Al borde el abismo” es una película entretenida sin más pretensiones que las de hacer pasar un buen rato al espectador. Lo consigue sin problemas gracias a que tiene casi todos los elementos que esperamos ver en una película de estas características: Una idea interesante, algo de acción y un buen reparto. Comprendo que no haya sido un éxito de taquilla pero quizá debería haber pasado algo menos desapercibida. No es tan brillante como “Los próximos tres días” (también con Elizabeth Banks) pero aprueba sin problemas.

Nota: 6

Crítica: “Ira de titanes 3D”

Hace dos años exactamente, Louis Leterrier nos trajo “Furia de titanes (2010)”, remake del clásico ochentero que seguía las aventuras de Perseo, hijo de Zeus, un semidios abandonado cuando era un bebé, criado por pescadores y conocedor más tarde de su procedencia y su destino. La película no fue bien acogida por la crítica pero gracias al tirón que tiene Sam Worthington y a unos trailers muy prometedores, consiguió amasar la nada despreciable cantidad de 500 millones de dólares en todo el mundo. Con estos resultados una segunda parte era inevitable…

En “Ira de titanes” Perseo ha perdido a su mujer y cría a su hijo como un pescador más, siguiendo la tradición de su desaparecida familia adoptiva. Aunque hay una guerra inminente, todo marcha con tranquilidad hasta que Zeus es raptado por su hermano Hades y su otro hijo Ares, una peligrosa pareja que planea liberar a los titanes para recuperar su poder en la tierra. Perseo deberá entonces bajar a las profundidades de la tierra para salvar a su padre y tomar parte en la guerra.

Jonathan Liebesman es el encargado de dirigir este nuevo capítulo y ya nos temíamos que las escenas de acción no iban a ser tan espectaculares como en la primera parte. Sólo hay que ver el despropósito que fue “Invasión a la tierra” en la que los movimientos de cámara eran un puñetero caos y no nos dejaban apreciar nada. Esta vez ha mejorado considerablemente aunque desde luego otro hubiera sacado mucho más partido de la película y más con unos efectos especiales mucho mejores que en la primera entrega. Aún así me han gustado bastante algunas setpieces, en especial la de la lucha con la quimera (y ese pequeño pero inspirado plano secuencia de Perseo corriendo por los tejados y saltando encima del monstruo).

Los tres actores principales parecen más cómodos y más confiados que en “Furia de titanes”. Sam Worthington demuestra una vez más su carisma y su capacidad para interpretar al héroe de turno incluso con un guión que, seamos realistas, no es para tirar cohetes. Ralph Fiennes y Liam Neeson intentan dar coherencia ampliando la mitología de la franquicia y concluyen de alguna forma lo que empezaron hace dos años. Este último parece no querer parar de trabajar ni un sólo día y tiene pendientes varios estrenos más este año. Por mí perfecto porque es uno de los actores que más me gusta ver en pantalla. Tiene un talento y una presencia realmente increíbles.

Pero no todos vuelven: En el casting hay dos bajas, las dos femeninas. Gemma Arterton no pudo estar en esta secuela por problemas de agenda (Estaba grabando “Hansel y Gretel: Witch hunters”) así que lo que lo más fácil era eliminar a su personaje con un par de frases y una visita a su precaria lápida. No necesitábamos más. Alexa Dávalos tampoco estaba disponible pero su personaje sí que vuelve con el físico de Rosamund Pike. Un poco extraño este cambio pero tampoco importa demasiado porque Andrómeda no pinta demasiado en “Ira de titanes”, es sólo el punto femenino necesario entre tanta testosterona. Y es una pena porque su personaje, una líder guerrera, podría haber dado para mucho más.

Conclusión: “Ira de titanes” es una secuela muy digna. A mí personalmente me ha gustado y me ha entretenido más que la primera parte. Los efectos especiales esta vez están a la altura (casi siempre) y el guión intenta no liar tanto al espectador aunque el folletín familiar que tienen Perseo y los suyos se las trae. Es divertido no obstante. Desde luego no es el blockbuster del verano ni mucho menos pero no está nada mal. Eso sí, absteneros los que no pudisteis soportar ”Furia” ya que ésta al fín y al cabo es más de lo mismo. Por mi parte no me importaría que cerraran la trilogía dentro de un par de años…

Nota: 7

Rincón de Lectura: “Todo oscuro, sin estrellas” – Stephen King

Ayer mismo me terminé “Todo oscuro, sin estrellas” lo penúltimo de Stephen King, ya que acaba de publicar nueva novela, “22/11/63″ (con este hombre es un no parar). He de decir que después de la pequeña decepción que me supuso “Después del anochecer” me ha sorprendido gratamente esta colección de novellas (escritos más largos que un relato y menos que una novela). Como el mismo King subraya, son historias de gente ordinaria en situaciones extraordinarias pero bajo un trasfondo de lo más oscuro y asfixiante. Paso a comentaros brevemente una por una:

1922. Un granjero asesina a su esposa con la ayuda de su hijo ya que esta quería vender unas tierras de su propiedad adyacentes a la granja familiar. Pero lo peor está por llegar ya que después del cruel y torpe asesinato vienen los remordimientos, el rencor y las consecuencias que todo esto conlleva. “1922″ está escrito en forma de diario o más bien, la confesión del protagonista. Es el más largo de los cuatro y uno de los que mejor consigue plasmar esa angustia, esa sensación de caer en un hoyo cada vez más profundo, mientras nos enteramos de los terribles sucesos que les van sucediendo a los protagonistas. Es un buen comienzo ya que nos da una idea de lo que nos espera después y atrapa de forma casi alarmante.

Camionero grande. Una escritora de novelas de misterio sufre una terrible violación y posterior intento de asesinato por parte de un camionero que, aparantemente, se detenía para ayudarla a reparar un pinchazo. Había leído que la escena de la violación era demasiado cruda o desagradable pero qué va, nada a lo que Stephen King no nos tenga ya más que acostumbrados. Lo “peor” o más escalofríante del relato son un par de giros que acentúan el espíritu o leit motif del libro: La oscuridad que es capaz de albergar el ser humano en determinadas circunstancias. Me gustó mucho la parte ”La extraña que hay en ti”, tan parecida a la película de Jodie Foster que el autor lo reconoce haciendo varios guiños a ella (y a otras del mismo género), con ese aire desenfadado y natural que tanto nos gusta de él. La historia de Tess engancha desde la primera línea hasta la última. Me ha parecido la mejor junto a “Un buen matrimonio”.

Una extensión justa. Trata sobre un hombre enfermo terminal al que se le da la oportunidad de tener una extensión de vida de mínimo 15 años a cambio de pasarle su dosis de desgracias a otro. Éste tercer escrito es el que menos me ha gustado y el que más ganas tenía de terminar mientras lo estaba leyendo. La indiferencia de Streeter mientras ve lo que le está haciendo, no sólo al hombre que odia sino a sus más allegados, me pareció surrealista y bastante agobiante. Además el autor aporta demasiados datos soltados como cañonazos, uno detrás de otro. Yo desde luego no podría hacer algo así…

Un buen matrimonio. En la historia que sirve para cerrar el libro,  el autor se pregunta cómo actuaría uno al descubrir que su pareja es un asesino en serie. Una vez más se pone de manifiesto lo que el ser humano es capaz de ocultar a los demás, incluso a la pareja con la que has convivido varias décadas y de la que has llegado a conocer todo tipo de detalles y pequeñas manías. Esto último se retrata de forma magistral en una breve introducción. ”Un buen matrimonio” me ha parecido brillante y sumamente interesante, con su dosis de tensión, de diálogos geniales y una resolución inmejorable. Si tuviera que escoger una, me quedaría con esta. Sin duda.

Conclusión: “Todo oscuro, sin estrellas” es la confirmación de que aún queda bastante del Stephen King de los comienzos, ese que consigue enganchar al lector desde la primera línea. Me ha gustado la cohesión que tienen las cuatro historias, que consiguen formar parte de un todo más que en cualquiera de sus otras colecciones de relatos. Y esto lo consigue la oscuridad consigue transmitir y que se impregna como la gasolina en cada una de ellas. En general es un libro duro, de esos que necesitas dejar reposar. También es muy cercano y muy simple, como acostumbra a ser Stephen King, por lo que resulta aún más impactante. Indispensable para los millones de fans del autor pero también para cualquier apasionado de los relatos cortos que guste de pasar un “mal rato”. A mí me encanta, desde luego.

Crítica: “John Carter”

Andrew Stanton ha dado el salto a la acción real después de dirigir dos clásicazos de Pixar: “Buscando a Nemo” y “Wall-E” (ambas ganadoras del Oscar a la mejor película de animación). Su salida de los estudios liderados por John Lasseter no parece ser definitiva aunque por ahora parece que hay sustitutos más que de sobra para dirigir los nuevos proyectos. Con “John Carter”, la Disney se arriesga de nuevo con una posible franquicia que sea capaz de llenar sus arcas cada año o par de años máximo. Lamentablemente parece que ésta no saldrá tan rentable como otros supuestos fracasos llamados “El Príncipe de Persia” (que sacó 130 millones a los 200 que costó) o “Las crónicas de Narnia” (a partir de “El príncipe Caspian” bajó pero en todo el mundo dobla y triplica presupuesto).

En John Carter tenemos una buena base, la de la saga creada por Edgar Rice Burrows (el mismo de la saga de “Tarzán”) pero por contra también unos guionistas (el propio director y dos personajillos más) que se pierden una y otra vez en diatribas sin demasiado sentido y que llegan a agobiar un poco al pobre espectador. Porque, seamos lógicos, la película es un blockbuster palomitero sobre un hombre que viaja a Marte, se mete en medio de una guerra de dos civilizaciones y lucha por el amor de una princesa muy mona y muy guerrera. ¿Qué necesidad hay de ponerse filosófico o de contarnos hasta el más mínimo detalle de ciertos aspectos que terminan por ser irrelevantes para la historia? De marear la perdiz en una palabra. Ninguna. Es en esas desesperantes escenas interminables donde se resiente el metraje y la película se hace algo pesada. Afortunadamente no estamos ante el despropósito que muchos auguraban y la película tiene bastantes puntos a favor.

Sin ir más lejos en el apartado visual donde realmente se nota el poderío de la Disney y cómo está progresando junto a Pixar. Los marcianitos verdes (Barsoomianos) parecen seres de carne y hueso. No hay un sólo puñetero fotograma en el que nos acordemos de que están hechos con CGI. Las expresiones son algo que ya está más que superado en el terreno de la animación y después de Avatar no debería sorprendernos algo así pero “John Carter” lo consigue. Y no sólo consiguen la perfección con estos personajes, también con los demás animales y monstruos que vemos a lo largo de la película. Las naves y el diseño de producción están a la altura pero tienen el inconveniente de que no son novedosos en casi ningún aspecto. Todo nos suena ya a alguna película tipo “Avatar”, “Star Wars” (sobretodo el episodio I y II), “El Príncipe de Persia”, “Cowboys vs. aliens”… Vamos, que a veces canta demasiado el refrito que han hecho y desmerece a nuestros ojos lo que en realidad es un producto de bastante calidad.

Los actores están bien, si más. Taylor Kitsch correcto, intentando sacar todo el carisma que le es posible (eso se tiene o no y en su caso es más bien poco) mientras que su compañera de reparto, una joven Katherine Zeta Jones, está demasiado seria en su papel. Un poco de humor le habría dado bastante respiro a su personaje. Y es que a pesar de ser una mujer muy sexy y muy chula ella, manejando la espada mejor incluso que el propio John Carter, es demasiado gris, siempre cotorreando y preocupada por esto o por aquello. Vamos que la química entre ellos es totalmente inexistente pero más que nada porque no había tiempo para darle forma con tanto speech. Y respecto a los villanos, cabría decir que son demasiado típicos. Uno muy de poder físico y el otro de poder mental pero ambos igual de fallidos a la hora de la verdad. Vamos, que al final el personaje más carismático es el perro marciano de John, un monstruito horripilante pero la mar de simpático. Hasta ese punto están conseguidos los efectos especiales…

El montaje tiene sus subidas y bajadas por las escenas que mencionaba antes pero en general no es tan desastroso como cabría esperar. Además hay algunas setpieces muy chulas y la mitología de la película a veces nos regala momentos muy brillantes. Y por supuesto todo esto ayudado por la maravillosa banda sonora de un mítico de Pixar: Michael Giaccino. En esta ocasión mi novio supo apreciarla más que yo, lo reconozco, quizá porque se sale del estilo de sus últimas composiciones “LOST”, “Up”, “Ratatouille” etc. y no parece él.

Conclusión: “John Carter” finalmente logra cumplir con su cometido, el de entretener y resultar espectacular en muchos momentos. Es cierto que tiene muchos fallos que consiguen erosionar bastante el producto final y que no termina de ser un peliculón ni una primera entrega de la que deseemos una saga a toda costa pero no es mala. Ha tenido uno de los mayores hypeos que recuerdo y casi que sólo le ha reportado mala prensa, con cada nueva imagen o cada nuevo poster. Es lo que tiene ser un blockbuster de 250 millones de dólares. Esta supongo que es la razón de que sólo haya recaudado 30 en su fin de semana de estreno. Su tabla de salvación será la recaudación internacional (como tantas otras veces le ha pasado a la Disney) y con un poco de suerte no supondrá un gran fracaso. Pero resumiendo, que aprueba que es lo importante, aunque lo haga algo raspada. Entretenida pero no demasiado emocionante. Eso sí, el 3D es muy flojo. Todo profundidad y casi ningún efecto. En cines NO merece la pena. En casa seguro que sí.

Nota: 6

Crítica: “Luces rojas”

Dos años después de “Buried”, regresa Rodrigo Cortés por la puerta grande con “Luces Rojas”, una nueva película de suspense que confirma al director Gallego como una gran promesa del género y alguien a tener muy en cuenta en el futuro. Esta vez se encarga además del guión y la producción y, siguiendo con la costumbre, vuelve con un casting cargado de estrellas de la talla de Sigourney Weaver, Cillian Murphy, Robert DeNiro o Leonardo Sbaraglia (que ya trabajó con él en “Concursante”).

La película aborda el mundo de lo paranormal desde el punto de vista de una psicóloga y su ayudante. Ambos tratan de descubrir y desenmascarar a mediums que dicen tener poderes especiales, ya sea para limpiar casas de espíritus indeseables o curar y ayudar a cierta gente, que debido a su vulnerabilidad, los toma como su única salida. La pareja se topa así con uno de los grandes, el famoso Simon Silver (DeNiro), que vuelve después de varios años de retiro, lo que les da la oportunidad de ponerlo a prueba y comprobar si realmente es quien dice ser.

El film comienza con una sesión de Ouija, lo que nos da la posibilidad de conocer a los protagonistas en acción y con unas breves pinceladas podemos situarlos perfectamente en el contexto de “Luces rojas”. Tras esto, los títulos de crédito, que dejan al espectador ya inmerso en la fascintante historia que está por venir.

Debo decir que nunca había visto a Cillian Murphy tan entregado y en un papel tan intenso y sorprendente. Realmente ha conseguido pasar a otro nivel. Esa mirada misteriosa es capaz de llevar al espectador por donde él quiere, confundiéndolo incluso con las pistas que el director va dejando a lo largo del metraje (esas que luego se recuerdan al final y que te dejan con la boca abierta). También me ha encantado ver a Sigourney Weaver en un papel poderoso, parecido al que interpretó en la fantástica “Copycat” (peliculón que nunca me canso de ver). La edad la está tratando estupendamente y ha sabido retocarse lo justo evitando parecer una muñeca de cera como tantas otras. Sigue siendo elegante por naturaleza y la fuerza que siempre nos ha maravillado sigue presente en esta película. En cuanto a Robert DeNiro cabría decir que está bastante bien, contenido gracias al buen hacer de Rodrigo Cortés (ya sabemos lo histriónico que puede llegar a ser el actor).

La fotografía me ha parecido de lo más oportuna, llena de grises, azules y negros que contrastan de forma espectacular con los brochazos de rojo (tan importantes por el título y el significado del mismo) que el director coloca en los momentos clave. En cuanto el metraje, decir que se ha conseguido algo realmente dificil; Que la película vaya increscendo desde el principio pero a la vez tenga un ritmo espectacular. No para ni un segundo ayudada por un guión a la atura, de esos que son capaces de hacer aún más grande el conjunto.

¿Algun aspecto negativo? Si tuviera que decir algo sería que “Luces rojas” echa mano de alguna pequeña trampa (muy pequeña), necesaria por otro lado para mantener el misterio hasta el final. También es verdad las compensa con esas pistas que mencionaba antes, colocadas tan hábilmente y tan a la vista, que no nos damos cuenta de que están ahí (SPOILER: La frase de Tom: “…Porque soy un psíquico”, tan natural, o la luz roja en el lugar de trabajo de Simon Silver por ejemplo que revelan la verdadera identidad de uno y otro FIN DE SPOILER). Realmente es una película que hay que dejar reposar. Es necesario revisar el metraje mentalmente después de verla, encajar las piezas y terminar de formar una imagen sobre todo lo que acabamos de ver.

Conclusión: “Luces rojas” es un peliculón. Hacía tiempo que una película no me enganchaba así, desde el primer minuto hasta el último. El tema es super interesante y se nota todo el trabajo de investigación que hay detrás. Es sorprendente, inquietante e inteligente. Una película que me muero de ganas de volver a ver desde ya mismo. Esperemos que en la edición DVD/Blu ray traiga comentarios del director. En resumen, una must-see en toda regla. De lo mejor que llevamos de año, sin duda. Espero que la taquilla americana la acoja como se merece.

Nota: 8,5

Crítica: “Chronicle”

No conocíamos de nada a Josh Trank. Este es su debut cinematográfico y ha llamado la atención. Eso está claro. En “Chronicle” utiliza una técnica muy de moda últimamente, hacer que los protagonistas rueden su propia historia (aparentemente, claro), esa que parece la hermana del mockumentary (o falso documental). Esta vez no tenemos a una familia acosada por un demonio, ni a una reportera atrapada en un edificio plagado de zombies sino a un grupo de jóvenes que inesperadamente adquieren super poderes.

Lo primero que llama la atención es la veracidad con la que Josh Trank o mejor dicho Max Landis (guionista e hijo de John Landis) se acerca a este género tan manido en estos últimos años. “Chronicle” es un golpe de aire fresco, aunque con reservas ya que los primeros 30 o 40 minutos son geniales pero a partir de ahí la cosa empieza a caer en picado hasta acabar con un plano cuyo fondo es una fotografía gigante (intentaba ser un paisaje real) que válgame Dior. Se me terminó de caer el alma a los pies.

Aún así, la película tiene cosas buenas. Puede que la explicación de porqué el protagonista decide grabar a todas horas no tenga mucho sentido pero el director lo compensa utilizando unos recursos en la grabación de lo más imaginativo. Pensó, “si los chicos tienen poderes, que los utilicen también para grabar aparte de para hacer el monguer”. Y desde luego es todo un acierto. En lo que no estoy tan de acuerdo es en el montaje ya que hay alguna escena que rechina por estar grabada por otra persona (la bloguera por ejemplo) y metida en la acción tan correctamente que rompe la sensación amateur de la cinta.

Me gusta también que no marea demasiado (algo importante en este tipo de películas) y cómo se presentan los personajes; De una forma muy realista y con un guión bastante aceptable. Que harían tres adolescentes que de pronto se descubren con super poderes, ¿intentar salvar el mundo o jugar y hacer payasadas? Está claro que lo segundo (Peter Parker no cuenta porque es un frikazo, con super poderes o sin ellos). Y con esta idea, el director nos deja disfrutar de varias escenas divertidísimas e incluso alguna brillante: La del vuelo y el ”paseo” por las nubes me encantó. ¿Quién no ha soñado alguna vez con volar así?.

Conclusión: “Chronicle” no está mal. Es entretenida y en general mejor de lo que parece a simple vista. Lástima que en el último tramo se desboque sin remedio (y sin mucho más que contar) y acabe siendo… Excesiva. Me acordaba de Andrew Fleming y su genial ”Jóvenes y brujas” durante gran parte de la película. Nancy y Andrew tienen mucho en común como villanos pero aquí no saben como manejarlo de forma eficaz.

En España nos intentan vender esta película como el gran fenómeno que ha arrasado en Estados Unidos. Pues hombre, tampoco es para tanto. Vale que se estrenó directa al número 1 pero bajó como la espuma y “sólo” ha recaudado 60 millones al otro lado del charco, que sí, que sumados a los 36 internacionales y contando con que ha costado 12 claro que ha sido un éxito. Pero que no nos vendan la moto tan cara… Pese a todo no es una mala alternativa para pasar el rato. Para nada.

Nota: 6

Rincón de Lectura: “Los juegos del hambre” – Suzanne Collins

Hace un par de semanas me acerqué por fin al primer tomo de la trilogía de Suzanne Collins titulado “Los juegos del hambre”, que se postula como el nuevo fenómeno adolescente gracias a su inminente adaptación cinematográfica. Para el que no lo sepa aún, la trama gira alrededor de Katniss, una chica de un futuro próximo, que vive en el duodécimo distrito del Capitolio de Panem, una sociedad cruel y dictatorial que se ha hecho con el control de lo que queda de Estados Unidos. Cada uno de estos distritos se dedica a explotar un tipo de producto con el que paga religiosamente al Capitolio y cada año debe entregar a dos adolescentes que son elegidos por sorteo para participar en los Juegos del hambre, un concurso tipo Gran Hermano que consiste en ver cómo los 24 chicos (12 chicos y 12 chicas) se matan entre ellos en un campo que cambia cada año, hasta que sólo queda uno, el ganador, al que se le premia con una vida mucho más próspera y fácil (en apariencia). Katniss, cazadora furtiva, ve cómo en el último sorteo su hermana pequeña Prim es seleccionada y, sin pensarlo, se ofrece a participar en su lugar.

Lo primero que me ha sorprendido del libro es la forma en la que está narrado: En presente y en primera persona, como si Katniss fuera redactando un diario mental mientras van sucediendo los acontecimientos. Esto tiene aspectos positivos como por ejemplo lo tremendamente rápido que te engancha la historia y la agilidad con la que está contada pero también uno muy negativo, que esta técnica le quita cierta tensión o interés al relato (no es muy dificil imaginar porqué).

Ademas los personajes son demasiado planos, no llegamos a conectar con ninguno de ellos, sólo con Katniss y a la fuerza, ya que es la que nos cuenta la historia directamente. Gale (el compañero de caza de la protagonista), Prim, la madre de Katniss, la gente del Capitolio y sobretodo los tributos (los concursantes de los Juegos) quedan dibujados con unas pocas pinceladas, por lo que el libro acaba siendo entretenido pero no llega a calar realmente. Te quedas igual que estabas, vamos. Además me ha parecido un error garrafal que la autora no le dedicara más tiempo a los rivales de Katniss en el concurso ya que terminan siendo un grupo informe y desdibujado que desaparece demasiado rápido, dejando sólo a cuatro o cinco que destacan y únicamente por intentar derribar a Katniss o por todo lo contrario. Un aspecto desaprovechado a todas luces cuando hay varios capítulos innecesarios con descripciones de vestuario, maquillaje y demás (aquí es donde más se nota hacia qué público va dirigido el libro).

El sufrimiento y las penurias que pasa la protagonista durante los Juegos tampoco están tan conseguidas como cabría esperar, una razón más por la que el libro no tiene esa intensidad que debería tener con un concurso y una situación tan extremos. En “La larga marcha” y “El fugitivo” dos novelas de Stephen King (Richard Bachman en realidad) de las que bebe directamente esta historia (hasta casi ser una nueva versión), la sensación de peligro no nos abandona desde el primer párrafo hasta el final, tememos por el protagonista y cualquier cosa puede pasar, algo que no se da en “Los Juegos del hambre”. Ni mucho menos. La mitología que expone la autora tiene algunos detalles curiosos y algunas ideas muy buenas pero en principio el conjunto es flojo.

Conclusión: El libro de Suzanne Collins se lee sólo como quien dice, eso es innegable. A pesar de estar dirigido a un público adolescente, consigue escapar en gran parte de ese rollo empalagoso-Crepusculero gracias a su trama y a que la protagonista es tan fría y tan inexpresiva como la mismísima Kristen Stewart (siguiendo con las referencias a la saga de Meyer). No es un comienzo brillante ni un libro que pasará a la historia pero sí que puede dar lugar a una película entretenida, a pesar de que no vamos a ver violencia explícita ni demasiada sangre por la calificación USA. Por cierto, qué alegría me ha dado ver a Isabelle Fuhrman (“La huérfana”) en el reparto. Yo por mi parte seguiré próximamente con “Sinsajo” (segunda parte de la saga) y os contaré qué me ha parecido, as usual.

Crítica: “Viaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa”

Voy a escribir esta reseña antes de que se me termine de olvidar por completo la película xD. Bueno, después de que “Viaje al centro de la tierra” recaudara la friolera de 240 millones, estaba claro que habría una secuela y cuatro años después vuelve Josh Hutcherson (un chico que siempre me ha parecido de lo más repelente) sin Branden Fraser. Eso sí, para compensar han contratado a Dwayne Johnson que es todo un experto en este tipo de películas familiares de aventuras o comedia etc. En ese género, más incluso que en de acción, es un valor seguro.

De nuevo la trama se basa en una obra de Julio Verne, esta vez en “La isla misteriosa”. Bueno más que basarse, intenta sostenerse sin conseguirlo porque obviamente aquí lo que menos importa es el guión. Esta saga está hecha por y para el 3D, para ver bichos y lanzar cosas a la cara del atontado espectador (a mí no me mireis :P ). Es de lo más “gracioso” ver como localizan la isla en los 5 o 6 primeros minutos; Comienzan descifrando una señal de radio y antes de que nos demos cuenta tienen un mensaje de un Verniano y se ponen a juntar tres partes de un mapa de tres libros de ediciones completamente distintas y de distintas épocas y tamaños. Y encaja a la perfección. Vamos, ridículo a todas luces.

A partir de ahí la película continua con el viaje hasta llegar a la famosa isla, donde se harán con un helicóptero pilotado por Luis Guzmán, Vanessa Hudgens y sus pechos (miedo deben de dar en 3D). El primero va de gracioso mientras que la segunda se limita a zorrear de vez en cuando con el protagonista (con el hijo, se entiende). Por cierto no sabemos qué se supone que le pasó a Trevor Anderson (Brendan Fraser) pero su hijo en la ficción acaba en una familia de acogida y buscando a su abuelo que se supone que está en la isla Dios sabe porqué.

Sobre el trabajo de los actores no tiene sentido hablar demasiado, ya que todo es según lo esperado: Dwayne correcto, Josh Hutcherson sigue dando repelús y Vanessa Hudgens no expresa ni cuando se está cayendo de una abeja gigante a 20 metros del suelo. Ah! Y Michael Caine hace lo que puede, que el pobre casi ni se sostiene en pie y tiene que interpretar a un aventurero de pura cepa. Al menos los efectos especiales son muy buenos y nos creemos de sobra a los animales, monstruos y demás parafernalia. Por cierto, el hecho de que los animales grandes en la vida real sean pequeños en la isla y viceversa da lugar a algún chiste gracioso, he de reconocerlo.

Conclusión: Chorrada de película de proporciones épicas. Lo esperado, vamos. Dirigida al público más infantil o a aquel que no suele molestarse mucho en pensar. Se pasa rápido por lo menos y en 3D tendrá las típicas gracias del formato así que para qué pedirle más a un producto así ¿no? Ah! Y para la tercera (ya que ésta ha llegado de nuevo a los 240 millones), un viaje al espacio con “De la tierra a la Luna”. Pues mire usted que bien…

Nota: 2,5

Crítica: “Ghost Rider: Espíritu de venganza”

Nicolas Cage es un apasionado de los comics. Tanto es así que cogió su apellido artístico (ya que es un Coppola) del personaje Luke Cage, su hijo se llama Kal-El (nombre kryptoniano de Superman) y ha intentado desde hace años interpretar a un villano o un super héroe en el cine. Era uno de los candidatos a ser el Duende verde en “Spiderman” y nada más y nada menos que Superman en el fallido proyecto de Tim Burton. En 2007 le llegó su momento al hacerse con el papel de Ghost Rider,  (tiene un tatuaje que tuvo que ocultar al rodar la película, curioso). La película no comenzó con buen pie pero acabó recaudando más de 200 millones en todo el mundo (gran parte pienso yo que fue gracias a la explosiva Eva Mendes…) y por lo tanto se planteó la posibilidad de una secuela ya que Nicolas Cage no pasa por su mejor momento económico y acepta absolutamente todo lo que le ofrezcan, aunque esté claro que el proyecto fracasará estrepitosamente (un ejemplo: “Tresspass”).

Para esta secuela que no pintaba nada bien desde el principio, contrataron a los directores de “Crank” y “Gamer” por lo que a priori las escenas de acción deberían ser bastante cañeras. A mí en esta ocasión no me gusta nada la forma que han tenido de rodar; la cámara al hombro y movimientos y planos muy extraños me han dado aún más sensación de serie B (de la mala, no la disfrutable). La última setpiece está bastante bien pero en general pienso que los 57 millones que ha costado podrían haber dado bastante más de sí.

El casting es otro motivo para rehuir de “Ghost rider 2″. Nicolas Cage intenta salvar la película sin conseguirlo, Idris Elba parece un vampiro de “Blade” con esas lentillas cuyo impactante color no tiene explicación en la historia, el papel de Christopher Lambert es simplemente ridículo y los villanos acaban pareciendo los de Power Rangers, con ese maquillaje terrible. La fotografía tampoco ayuda, por cierto. Menos mal que los efectos están bastante logrados…

Pero lo peor es el guión, lleno de frases estúpidas y con un argumento insustancial y poco interesante. El montaje también es otro punto en contra ya que tiene escenas totalmente prescindibles (la de la confesión en las cuevas, por ejemplo) que alargan la película hasta la agonía.

Conclusión: Poco me queda por decir de “Ghost rider: Espíritu de venganza”… Me ha parecido una basura en general. Decepcionante porque la primera al menos era entretenida. Me sorprende la acogida que está teniendo ya que ha superado los 80 millones contando con la recaudación internacional. Vamos, que no puede considerarse un fracaso en taquilla. Incomprensible a todas luces pero ahí está… Nicolas Cage ha sido siempre uno de mis actores favoritos pero entiendo que se haya convertido en poco menos que el hazmerreír de Hollywood con tantas películas tan malas. Como apuntaba mi novio, parece increíble que sea el mismo que ganó un Oscar en el 95 y llegó a cobrar 20 millones por película…

Nota: 2

Crítica: “Infierno blanco”

Dos años después de la adaptación cinematográfica de “El equipo A” y repitiendo con Liam Neeson, Joe Carnahan vuelve con “Infierno blanco”, una película en la que seguimos por Alaska a los supervivientes de un accidente de avión, que tienen que sobrevivir a una amenaza aún peor que el hambre y el frío: Una manada de lobos que acechan e intentan proteger su territorio a dentelladas.

Bajo esta interesante premisa comienza la película y lo primero que llama nuestra atención es la forma en que está rodada, con muchos primeros planos y cámara al hombro. Comenzamos en el avión y desde ese momento el director consigue hacernos sentir que estamos con ellos, que somos uno más del grupo que no se imagina lo que está por venir. El accidente es así mismo muy real, casi podemos ver lo que el protagonista está viendo mientras el aparato se estrella en medio de la nada. A partir de aquí, el grano en la fotografía es excesivo y el blanco de la nieve parece gris en muchas ocasiones (como si hiciera referencia al título original). Joe Carnahan no quiere planos preciosistas ni que nos maravillemos con las vistas de las montañas o la nieve virgen; los supervivientes están pasando su peor momento y así, tan sutil e inteligentemente, consigue que empaticemos con ellos y con su terrible situación. Desde luego la película no va a lucir nada en Blu ray pero esta decisión tiene un porqué y realmente cumple su cometido así que nada que objetar.

Liam Neeson lidera un pequeño grupo de supervivientes entre el que destaca un irreconocible Dermot Mulroney (atrás quedó su atractivo y su forma física para parecerse al mismísimo Steven Spielberg con esa gorra y esas gafas) Frank Grillo o Dallas Roberts (el hermano de Julianna Margulies en “The good wife”). De Liam qué podemos decir que no salte a la vista, que está espectacularmente bien a sus 60 años y que tiene una fuerza y un carisma que traspasa la pantalla. Ya nos dejó a todos alucinados con su papel de héroe de acción en “Venganza” (me muero de ganas de ver su secuela) y en “Infierno blanco” consigue de nuevo mantenernos en vilo y hacernos sufrir ante las dificultades que van surgiendo en el difícil viaje que tiene por delante.

Respecto al tema de los lobos, comentar que por primera vez desde “Tiburón” consigue una película de animales asesinos dar miedo y poner los pelos de punta. Casi todas llegan a ser entretenidas e incluso inquietantes pero desde luego no recuerdo ninguna que se le acerque a ésta aparte del gran éxito de Spielberg. La escena en la que los protagonistas le ofrecen a la invisible manada la cabeza de uno de los suyos y comienzan los aullidos es escalofriante. Además Joe Carnahan intenta no mostrar los lobos a no ser que sea absolutamente necesario, en persecuciones o cuando se acercan para intimidar a sus invasores, lo que les da un aire casi místico y mucho más aterrador. Llegamos a verlos no como perros grandes y fieros sino como monstruos poderosos que están jugando con ellos.

El montaje es otro acierto ya que desde el accidente de avión (minuto 10 como mucho) no dejan de pasar cosas ni un sólo momento, ni siquiera cuando los protagonistas están bajo el amparo de la luz de la fogata. También llama la atención la ausencia casi total de la banda sonora, con el fin de hacer el conjunto más frío y real.

Conclusión: “Infierno blanco” es un peliculón que nos ha sorprendido muy gratamente. Es diferente y arriesga en algunos aspectos muy concretos que hacen que el conjunto mejore mucho. Además la sensación que tenemos de ella va ganando días después de haberla visto. Los 48 millones de recaudación que lleva en USA me parecen insuficientes por muy “R” que sea; Teniendo a Liam Neeson al frente debería haber llegado a los 70 por lo menos. De todos modos ya han recuperado los escasos y muy bien aprovechados 25 de presupuesto. Por cierto, hay una escena de unos 10 segundos después de los títulos de crédito. Avisados estais.

Nota: 8,2

Crítica: “La mujer de negro”

“La mujer de negro” es el segundo largometraje dirigido por James Watkins después de “Eden Lake”, una de las primeras películas de Michael Fassbender. Para este nuevo proyecto ha conseguido al mundialmente conocido Daniel Radcliffe como protagonista, en un intento del actor por alejarse del personaje de Harry Potter, algo que dudo que consiga del todo alguna vez.

La trama gira en torno a un joven abogado, viudo y padre de un hijo. Con el simple propósito de vender una mansión, viaja a un remoto pueblo donde pronto descubre que hay un secreto espantoso que afecta a todas y cada una de las familias residentes. Con una valentía admirable, Arthur comienza a investigar en la casa tratando de dar una explicación a los extraños sucesos que allí acontecen.

Daniel Radcliffe afronta su primer protagonista absoluto (ya que la saga de J. K. Rowling era muy coral) y la verdad es que nos confirma lo que todos sabíamos, que el chico tiene talento pero es un actor muy muy limitado. Además da la sensación de ser demasiado joven para el papel. Vale que es una película de época y en esos tiempos la gente se casaba y tenía hijos muy joven pero no termina de encajar en el cuadro general. Los demás actores están correctos, no destaca nadie demasiado ya que uno de los aciertos de la película es que acompañamos al protagonista en su solitaria búsqueda (y en los momentos más terroríficos, claro) desde el principio hasta el final.

El montaje me ha parecido un punto a favor, ya que consigue comenzar a crear tensión desde la nada e ir aumentando la intensidad hasta conseguir hacernos estremecer con una escena en particular llena de detalles escalofríantes y sustos propios del género. Y sí, puede parecer que no pasa nada en los primeros cuarenta minutos de película, pero nada más lejos de la realidad ya que los responsables de “La mujer de negro” nos ofrecen una presentación de personajes y una composición de lugar con todo lujo de detalles, ayudada por un diseño de producción inmejorable, todo sea dicho.

El final, por cierto, es bastante presivible. En realidad la película no se complica demasiado, es un cuento de fantasmas muy clásico y muy típico pero hacía tiempo que no veíamos algo parecido (desde “Los otros” quizá) y se agradece de vez en cuando una película así, que se salga de lo acostumbrado aunque sea por la época en la que está ambientada y demás.

Conclusión: “La mujer de negro” finalmente ha resultado estar a la altura de las espectativas. En la taquilla americana no ha funcionado demasiado bien pero más que por su calidad, ha sido por el aluvión de estrenos menores que han acabado por repartirse la recaudación final. La película engancha desde el comienzo y consigue que el espectador se sumerja en la historia sin problemas. Puede que otro actor hubiera dado más la talla pero Daniel Radcliffe tiene el carisma suficiente para conseguir que empaticemos con su personaje, quizá porque su Harry Potter aún está demasiado presente entre todos nosotros. En fín, que no es la obra maestra definitiva del género pero sí una muy buena opción.

Nota: 7,7

Rincón de Lectura: “Tomates verdes fritos” – Fannie Flag

(Con Spoilers)

Hace poco tiempo conseguí por fín una copia de “Tomates verdes fritos”, la novela de Fannie Flag y pensé que sería perfecta para leer después de un tocho como “Choque de reyes”. Acerté de pleno, ya que la novela es muy ligera, con capítulos cortos y saltos temporales que hacen la lectura muy amena. Realmente es perfecto como lectura puente entre dos más densas o largas.

La historia, como todos debeis saber (sino por el libro, por la película), se desarrolla en Whistle Stop, un pequeño pueblecito de Alabama en el que hay poco más que unas pocas casas, algunas tiendas y una vía de tren que lo recorre de un extremo a otro. Allí, dos mujeres abren el café de Whistle Stop en plena época de la Gran depresión americana (años 30), una época de racismo y pobreza. Sus vivencias serán rememoradas en 1986 por una anciana que vivía en el pueblo y ha conocido en el asilo donde reside a una cuarentona algo entrada en carnes que verá en su historia una forma de superar sus miedos y cambiar de vida de una vez por todas.

Comparando la película con la novela, voy a comentaros algunas cosas que me han gustado de una y de otra. Debo empezar con la relación entre Idgie y Ruth, las dos protagonistas. Mientras que en la película se trata como una simple amistad, en la obra de Flag es una relación en toda regla. Idgie se enamora de Ruth locamente a pesar de su corta edad y años después la salva de su marido y se va a vivir con ella haciendo de segunda madre de su hijo. Me encanta cómo se aborda el tema, desde la más sincera naturalidad, como debe ser; Idgie se enamora de Ruth y la familia no se echa las manos a la cabeza, lo ven bastante normal (muy modernos para la época, la verdad). Según he leído Mary Louise Parker (Ruth en la película) luchó para que esta relación apareciera tal y como es, alegando que sería una pena que no contaran una parte tan esencial de la historia, pero el director y los productores se negaron. Su compañera Mary Stuart Masterson e incluso la autora estaban de acuerdo y apoyaron su causa pero quien pone el dinero es el que decide y así se quedó. Una pena…

Por otro lado tenemos la relación entre Evelyn y Ninny, muy parecida en la película a como la presenta en el libro; La primera va a visitar a su desagradable suegra y se encuentra con esta mujer que la engancha con su historia y con el misterio de un asesinato sin resolver. La trama de estas dos mujeres es mucho más positiva en la película ya que Evelyn termina acogiendo a Ninny en su casa agracida por haberle dado un motivo para cambiar su vida mientras que en el libro los problemas por los que atraviesa la primera son más serios (Lo de Towanda casi se le llega a ir de las manos) y ni siquiera está presente cuando muere su amiga (bastante más deprimente ya que muere sóla en lugar de vivir sus últimos años en la casa de su nueva amiga). Además Ninny no es Idgie en la novela de Fannie Flag, una pequeña sorpresa final que  a mí me encantó cuando vi la película, aunque sí que deja entrever que la encantadora de abejas sigue viva.

El tema del racismo, la muerte de Ruth y del asesinato de Frank se retratan casi de la misma forma en la película y la novela mientras que el personaje de Buddy Jr. (el hijo de Ruth e Idgie) está mucho más desarrollado en esta última. El funeral del brazo fue divertido sí, pero después lo pasa realmente mal hasta que consigue adaptarse a su situación, algo que en la película no vemos. También pasa algo parecido con Smokey ya que en la novela conocemos de donde viene y algunas otras historias interesantes de su vida. El semanario de Whistle Stop que aparece en la novela entre los capítulos de ambas épocas (en forma de pequeña misiva) resulta divertido al principio aunque al final se hace un poco pesado ya que apenas aporta información relevante…

Conclusión: Pese a todo he de decir que me gustan mucho las dos versiones de la historia. Me alegro de haberme acercado a la novela ya que a partir de ahora, cuando vea la película, lo haré con la perspectiva que proporciona saber muchos más detalles de los personajes y la trama, aunque a veces no coincidan los desenlaces o los giros argumentales. Resumiendo, una novela muy recomendable, entretenida, llena de humor, drama, romance, historias curiosas y un puntito de misterio que terminan de rematar el conjunto. Con una base así era difícil no hacer una gran película…

Crítica: “El invitado”

El sueco Daniel Espinosa debuta en USA con esta película protagonizada por dos estrellas: Denzel Washington y Ryan Reynolds. El poster que plagiaba de manera descarada a “The Bourne ultimatum” era finalmente una pista de por dónde iban a ir los tiros. Por desgracia no supimos verlo y le dimos una oportunidad.

“El invitado” no es una película horrible pero desde luego se queda muy lejos de lo que prometía con esos trailers y ese reparto tan interesante. La trama es tan simple que los guionistas intentan liarnos con giros tontos y un guión algo críptico para que parezca más de lo que realmente hay. Y a estas alturas de curso no cuela, la verdad.

Denzel Washington no termina de situarse en el personaje pese a su arrollador carisma. Está cómodo porque lleva ya demasiados años en esto pero no se le nota demasiado entusiasmado con el papel. Ryan Reynolds, por su parte, ya ha demostrado muchas veces que tiene potencial como héroe de acción con ese puntito de humor que le dan sus caras aprendidas durante sus primeros años en Tv, pero sin un personaje realmente consistente se desmorona igual que el resto.  Vera Farmiga está desaprovechada, una vez más, tras una mesa de escritorio y hay que echarle imaginación para ver al T-1000 que un día fue Robert Patrick, qué cruel es el paso del tiempo!

Lo que sí que hay que reconocerle a David Espinosa es que sabe rodar escenas de acción. Las set-pieces son bastante espectaculares y es muy bueno en las escenas de lucha cuerpo a cuerpo, por cierto. Sin duda son lo mejor de “El invitado”, algo importante (tratándose de una película de acción) y le pueden dar ese falso toque de calidad que confundirá a muchos haciéndoles creer que en realidad acaban de ver una buena película.  

Conclusión: La película ha entrado en segunda posición en la taquilla USA con unos buenos 39 millones de dólares pero estoy seguro de que va a caer como la espuma en cuanto comience el boca-oreja. Como he dicho antes es una película bastante decepcionante. No es tan mala como para llegar a indignarnos ni nada por el estilo pero crea indiferencia, que es casi peor. Entretenida pero poco más.

Nota: 5,5

Crítica: “War Horse (Caballo de batalla)”

El año pasado Steven Spielberg volvió con fuerza después de recibir su somanta de palos particular por “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal”. Desgraciadamente este tampoco ha sido su año y no ha recibido el reconocimiento que se merecía, ni por “Tintín” ni por “War Horse”. Las dos se han quedado en los 75 millones en USA aproximadamente (aunque internacionalmente la primera ha sido una auténtica bomba). Además no le han nominado al Oscar a Mejor director por “War Horse” y “Tintín” no se encuentra entre las candidatas a la mejor película de animación. Otro par de insultos a nuestra inteligencia que nos lanzan los responsables de la Academia. Estamos acostumbrados.

Pero estábamos con “War horse”… Una película que nos cuenta la vida de un caballo y su muchacho, justo como el título del capítulo de ”Las crónicas de Narnia” de C. S. Lewis. Y es que en la película de Spielberg, Joey es el auténtico protagonista, un caballo de batalla que irá pasando de mano en mano, superando los obstaculos que le depara la guerra y ayudando a las personas con las que se encuentra. El animal realmente parece tener magia y no le hace falta hablar para transmitir. Las relaciones que se crean durante su viaje son todas emocionantes y enternecedoras. Sólo Spielberg podía dotar a esta historia de esa magia que traspasa la pantalla y te llega directamente al corazón.

El director está totalmente inspirado (una vez más). Es capaz de crear una auténtica obra maestra ayudado por un guión brillante, el flamante score de John Williams y una fotografía simplemente espectacular (Janusz Kaminski no se ha pasado con el grano esta vez, se ha portado bien).

Los actores están muy bien en general. Eso sí, es innegable que Jeremy Irvine es el descubrimiento más importante y va a dar mucho de qué hablar en un futuro próximo. Entre las caras conocidas podríamos destacar a Emily Watson, David Thewlis (Mi querido profesor Lupin) o incluso Benedict Cumberbatch (qué bien va a hacer de extraterrestre en Star trek 2 con esa cara tan extraña…). Y entre las nuevas aportaciones destaca sin duda Celine Buckens (Emilie) con un personaje breve pero imposible de olvidar.

Las dos horas y media de metraje pueden parecer excesivas pero una vez que entramos en el mundo de Joey y su criador Albert, los minutos se pasan volando entre las notas de John Williams y los movimientos de cámara tan únicos de Spielberg. Si tuviera que poner un pero al metraje, diría que la historia de los hermanos es la que ralentiza más el conjunto pero no sobra ni se hace pesada.

Conclusión: Poco me queda por decir que no haya dicho ya, que ”War Horse” es imprescindible. Espectacular desde el primer fotograma hasta el último. Steven Spielberg se enamoró de la historia cuando vio la obra de teatro y se propuso enamorarnos a todos haciendo esta película. Conmigo desde luego lo ha conseguido.

Nota: 9,3

Rincón de Lectura: “Canción de hielo y fuego 2 – Choque de reyes” – George R. R. Martin

Lo reconozco. Soy de los que se resistían a leer los libros de “Canción de hielo y fuego” por pensar que se trataba de otra saga épica más con batallitas, guerras sin interés y personajes estereotipados. Por suerte nada más lejos de la realidad. Me hizo falta ver la adaptación de HBO en forma de serie para sentir la necesidad de profundizar en este impresionante mundo creado por George R. R. Martin. Y es que realmente no podría ser mejor. Tanto la forma de dividir los capítulos como la narración hacen que las novelas sean maravillosamente entretenidas. Además los protagonistas son en su mayoría niños y mujeres, lo que le da a todo una nueva perspectiva mucho más interesante.

En esta segunda parte continuamos justo desde lo dejamos en Juego de Tronos. Los Stark siguen estando divididos. Ned fue decapitado por orden de Jeoffrey (ese villano tan repulsivo y tan efectivo) y Robb se propone recuperar el trono a golpe de espada hasta llegar a los Lannister. Cuenta con la ayuda de su madre que hace de consejera y tiene como rehén a Jaime Lannister, lo que le asegura que Sansa y Arya, las jóvenes Stark, estarán a salvo. La primera permanece prisionera, prometida al Rey Jeoffrey y sufriendo sus constantes maltratos y humillaciones públicas (es una joyita el niño…) pero la segunda consiguió escapar de Desembarco del rey y en principio se dirige hacia el muro haciéndose pasar por un chico. Su viaje en “Choque de reyes” es de lo más emocionante y además es de las que más evoluciona. Vamos que sigue siendo mi favorita, sin ninguna duda. Lo mismo le pasa a Tyrion, que demuestra ser mucho más inteligente e interesante en este segundo tomo. Es un Lannister sí, pero tiene tanto carisma que es imposible no ponerte de su lado. Se nota que es uno de los personajes preferidos del autor y eso hace que también lo sea para todo el que se acerque a la obra. Es inevitable.

Daenerys y Jon son dos personajes imprescindibles pero bastante desaprovechados en “Choque de reyes”. Ambos se embarcan en un viaje y se tiran así hasta el final. Dany tiene a sus dragones y a es venerada por lo que le queda de su Kalasaar pero no puede cruzar el mar angosto sin barcos. Ese es su gran problema. Jon, por su parte sale con sus hermanos de la guardia a explorar el otro lado del muro con la esperanza de encontrar a su desaparecido tío Benjen. Y por otro lado tenemos a Theon y Bran, dos personajes que sí que evolucionan y mucho y cuyos destinos se encontrarán de una forma que yo por lo menos no me esperaba para nada. Rickon, el pequeño de los Stark, ya empieza a tener algo más de voz en la historia, por cierto.

Conclusión: “Choque de reyes” es incluso mejor que “Juego de tronos” ya que va más al grano, no hay tantas presentaciones que hacer (aunque sí que hay muchos personajes nuevos) y ya conocemos el carácter de los protagonistas, por lo que la historia avanza mucho más rápido. George R. R. Martin tiene la capacidad de hacer que nos enteremos de todo aunque nos suelte tropecientos nombres en una sóla página. Es increíble, la verdad. Además, como buen guionista sabe como conducir la historia y como dividirla para que cada capítulo mantenga nuestro interés. En fín, que es totalmente recomendable (para mí se ha convertido en imprescindible). En su género es ya una saga de referencia (no me extraña) y estoy deseando que llegue Abril para poder disfrutar de la segunda temporada de la serie ya que va a superar a la primera, igual que le pasa al libro. 

Crítica: “Underworld: El despertar”

Lejos de darse por vencida tras el desastre de la tercera parte (en la que no participó, por cierto), Kate Beckinsale vuelve a encarnar a Selene en “Underworld: El despertar”. Y lo cierto es que no me extraña demasiado que hayan dado luz verde al proyecto ya que ésta es la única saga de acción protagonizada por una mujer que funciona actualmente en taquilla. Junto a “Resident Evil”, por supuesto.

Igual que en aquella, aquí tenemos que saber lo que vamos a ver, a saber: Una vampira mazo buenorra embutida en cuero lucha contra hombres lobo porque sí, porque no se gustan demasiado entre ellos desde tiempos inmemoriales. En medio de esta guerra tenemos a algún personaje secundario que lo único que hace es incordiar, ya sea la hija de la protagonista (que es un híbrido entre vampiro y hombre lobo, dato que no tiene relevancia alguna para la historia) o el policía que ve algo entre las vigas y se hace el loco. Así se investiga, ¡sí señor!.

Kate Beckinsale no se esfuerza demasiado ya que tiene físico de sobra para hacer las set-pieces y su papel no es ninguna joya interpretativa (ni falta que hace, la verdad). A Scott Speedman nos lo quitan en este capítulo (una pena. Ya veremos qué pasa en el siguiente) para traer a un nuevo personaje, un vampiro más joven y guapo (en teoría) pero sin un ápice de carisma. Vamos, que nos da igual si vive, muere o termina resucitando…

 En la película continúa imperando la oscuridad, para mí demasiado ya que las escenas de acción (que son el gran reclamo de la saga) quedan algo deslucidas y eso que el presupuesto esta vez no era tan bajo como en las anteriores entregas. Que sí, que son vampiros y sólo salen por la noche pero la sensación general que deja la película es que es demasiado monocromática. La fotografía además podría aprovecharse mucho más pero no, acaba siendo tan mediocre como siempre.

El guión es una de las partes más descuidadas de esta nueva entrega. No hay grandes frases, giros de guión ni pasa nada relevante, como si la hora y veinte de metraje fuera un mero puente entre la segunda entrega y la quinta (recordemos que la tercera era una precuela).

Conclusión: “Underworld: El despertar” es entretenida, eso no lo voy a negar y en 3D tiene que tener bastantes efectos chulos pero no aporta nada, ni siquiera a su pobre mitología. He de reconocer que a mí nunca me ha gustado esta saga (como sí que me encanta “Resident Evil”. Es mi guilty pleasure cinematográfico) pero aún así sé reconocer los puntos fuertes de las películas y esta en general no tiene demasiados. Para pasar el rato y ver la cinturita de avispa de Kate en movimiento pero poco más…

Nota: 5

Crítica: “Los Muppets”

Siete años han tardado Los Teleñecos en volver a la gran pantalla (desde “Los teleñecos y el mago de Oz”), ahora con un nombre más “internacional”: Los Muppets. Lejos de volver a  mundos imaginarios o vivir aventuras disparatadas, los entrañables muñecos de Henson se actualizan en una película que simplemente nos cuenta cómo se reúnen para salvar los estudios donde realizaban su aclamado show varias décadas atras.

Jason Segel (conocido mundialmente por la serie “Cómo conocí a vuestra madre”), protagoniza esta nueva película junto a Amy Adams y un nuevo Muppet fan de Gustavo y compañía, su hermano Walter. Chris Cooper es el villano, un villano caricaturizado y estereotipado hasta el extremo para hacerlo un poco más inversosímil y divertido.

Los cameos se suceden durante toda la película y ayudan a darle aún más comicidad al conjunto. Veremos a Neil Patrick Harris (compañero de Jason Segel en “HIMYM”), Alan Arkin, Zach Galifianakis, Whoopi Goldberg, Selena Gomez, Rico Rodriguez (de “Modern Family”), Jim Parsons (de “The big bang theory”, uno de los mejores cameos), John Krasinski y Emily Blunt (su mujer en la vida real) y curiosamente también otras dos chicas con las que su personaje en “The Office” tuvo algo: Rashida Jones y la misma Amy Adams (esa “Pam 2.0″ de la primera temporada que decía el gran Michael Scott).

La banda sonora es otra protagonista más de la película ya que hay bastantes números musicales repartidos por el metraje. Las canciones están dobladas y, pese a que se agradece no tener que estar leyendo y poder disfrutar de las coreografías, chistes y demás, pierde bastante respecto a la versión original, como es lógico. Aún así queda claro una vez más que tenemos a los mejores dobladores del mundo.

Me ha sorprendido que Jason Segel sea el productor ejecutivo y uno de los guionistas además de protagonista principal. Su implicación desde luego ha dado resultado ya que los 45 millones invertidos se han transformado en más de 120 de recaudación mundial (tampoco ha sido la bomba pero no está nada mal y además aún quedan por sumar bastantes países).

Conclusión: “The Muppets” es una película muy naïf, su humor sigue teniendo mucho encanto y consigue dirigirse a los más pequeños sin olvidar a los mayores que los acompañan (rollo Pixar, de toda la vida), algo que se agradece y mucho. Es entretenida y engancha desde el primer momento aunque quizá el desenlace (toda la parte del show-maratón) se haga un poco largo para lo que realmente tenía que contar (no demasiado). Aún así consigue ser entrañable, fresca y muy divertida.

Por cierto, antes de la película podemos disfrutar de “Small fry”, el segundo corto de los Toy Story Toons (con los personajes de la ya mítica saga de Pixar). Muy divertido aunque el primero fue bastante mejor, todo sea dicho…

Nota: 6,8